Sobre la Libertad
Debemos ser libres, no para hacer lo que nos plazca, sino libres para
comprender muy profundamente nuestros propios instintos e impulsos.
La libertad no es para hacer lo que nos antoja, sino que consiste mas
bien en estar libres de todo el tormento de la vida, de nuestros
problemas, ansiedades, miedos, heridas psicológicas y de todo el
conflicto que hemos tolerado en nosotros mismos y en el mundo.
Estar por completo libres internamente del "Yo" sin ser
absorbidos por algo - ya sea un paisaje, una idea, etc..., es la esencia
de la belleza"
Sobre la Sociedad
Nuestra sociedad actual es el resultado de la astucia, engaño, codicia y
la mala voluntad del hombre. Y para crear una nueva sociedad hay que
examinar y comprender la estructura que se está desintegrándose y para
comprenderlo, tenemos que comprender el proceso psicológico del ser. Sin
conocimiento propio no puede haber revolución, que es la única verdadera
y permanente.
....Hablo de la necesidad de una revolución total, de un cambio
psicológico completo, de no vivir en el viejo patrón de las fórmulas,
de la lucha, el dolor, la imitación, la conformidad y todas estas cosas
que el hombre ha vivido durante milenios... que ha creado este maravilloso
y confuso mundo.....
Para producir un cambio social, religioso, humano, tiene primero que
haber comprensión de toda la estructura del pensamiento.
Lo que hace la familia y la religión y la familia es útil y
necesario: Dan elementos y herramientas a los hijos que empiezan a vivir,
para que se puedan guiar en el camino de paso por el mundo, de acuerdo con
ciertos parámetros culturales, ideológicos y sociales, pero que no se
deben encasillar como únicos y exclusivos: Es sano enseñar modos
femeninos y masculinos de ser y estilos...según sea el color y el perfil
de cada grupo familiar, pero - y aquí está el gran pero -, antes de los
modelos familiares, los hijos deben aprender a ser ellos mismos y deben
aprender a amarse y respetarse a ellos mismos, porque SON y no porque se
adaptan a modelos perfectos.
Sobre el Sufrimiento y el Dolor
Hay dos formas de soledad: Una que es la soledad del aislamiento, con su
desesperación, tristeza y separación de todo y de todos y la otra, que
es la soledad madura del hombre libre, que al no depender de nada ni de
nadie, está relacionado con todo.
¿Puede el sufrimiento terminar alguna vez, o es una condición de la
humanidad que el sufrimiento deba continuar desde épocas inmemorables
hasta el final de los tiempos?
Sólo cuando terminamos con el dolor hay pasión. La pasión no es
lujuria, que es sensual, sexual, llena de deseo, imágenes, persecuciones
del placer, etc. Sin esa tremenda pasión uno se vuelve mediocre, blando,
confuso: pierde integridad.
Sobre nuestra Vida Interior
La felicidad llega cuando estamos haciendo algo que amamos de verdad y no
porque lo que hacemos nos dé riquezas o nos haga una persona destacada.
La angustia es miedo inmenso a un no se qué, a un no sé cuándo y a
un no sé dónde, pero que nos hace sufrir sin descanso, como si fuéramos
atacados por un enemigo invisible oculto dentro de uno mismo. La gente
tiene angustias porque vive con el corazón sucio.
Siempre tapamos la nada interior con alguno de los llamados pecados
capitales.
Sobre el Amor
El amor no es una cosa de la mente. Y solo cuando está de veras quieta,
que no espera nada, ni pide ni exige ni busca ni posee, cuando ya no tiene
celos ni temor ni ansiedad, cuando está realmente en silencio, sólo
entonces es posible el amor.
La razón de que no tengamos amor es porque las cosas de la mente han
llenado nuestros corazones (celos, envidias, deseos de ser alguien,
ambición, éxito).
El amor sólo puede existir cuando está ausente el pensamiento del
"Yo" y la libertad con respecto al "Yo" reside en el
conocimiento propio y así llega la comprensión.
El amor no tiene nada que ver con la sensación, que no es un medio
para realizarse. El amor existe por sí mismo, sin ningún resultado.
Para la mayor parte de la gente, el amor está vinculado con el sexo y
el placer y todos los tormentos que los acompañan: celos, envidias,
antagonismos.
Uno ha de terminar con todo el conocimiento acumulado cada día,
heridas psicológicas, compararse con otra persona, compadecerse a sí
mismo... terminar con todo eso cada día, de modo que al día siguiente la
mente de usted sea fresca y joven. Una mente así nunca puede ser
lastimada, y eso es inocencia.
Uno de las cosas extrañas relacionadas con el amor es que cualquier
cosa que podamos hacer, será correcta si amamos. Cuando hay amor, la
acción es siempre correcta, en todas las circunstancias. Y cuando existe
esa calidad del amor, hay compasión. La compasión implica pasión por
todo.
Sobre la Mente
Las ideas actúan como un refugio, un escape; las ideas que se han
convertido en creencias impiden naturalmente el vivir completo, la acción
completa, el recto pensar. Sólo se puede pensar rectamente, vivir de
manera inteligente y libre, cuando existe un conocimiento propio cada vez
más amplio y profundo.
Cultivamos la mente haciéndola cada vez más ingeniosa, cada vez más
sutil, más astuta, menos sincera y más tortuosa e incapaz de afrontar
los hechos.
Si el pensamiento se da cuenta de que es limitado y crea un vacío
interno y de que no puede resolver el problema de la soledad, y entonces
¿existe la soledad?
Sólo cuando la mente no busca estímulos en ninguna forma, ya sean
externos o internos, puede estar completamente quieta y libre; y la
creación existe únicamente en esa libertad.
Sólo cuando la mente está libre del deseo de llegar a ser algo, de
obtener un resultado y, en consecuencia, está libre de temor, puede
hallarse en un estado de completa quietud y silencio. Sólo entonces es
posible esa creatividad que es la realidad misma.
Sobre el Temor
Sólo podemos liberarnos del temor cuando nos conocemos a nosotros
mismos.
Si uno quiere comprender y librarse del temor, debe comprender también
el placer, ambos están relacionados entre sí. Son las dos caras de la
misma moneda. No se puede estar libre de uno sin estar libre del otro: Si
se nos niega el placer nos aparecerán todas las torturas psicológicas.
Sobre la Dualidad
¿Se puede vivir en este mundo completamente sin ambición, sin compararse
jamás con nadie?. Porque tan pronto se compara, hay conflicto, envidia,
deseo de lograr cosas, de superar al otro...
El propio perfeccionamiento es la antítesis misma de la libertad y del
aprender. Descubra cómo vivir sin comparar y verá que ocurre algo
extraordinario.
Para la mayoría de nosotros, lo difícil es desligarse de los viejos
hábitos de pensamiento: Yo soy algo", "este es el camino",
"pertenezco a X", "creo en tal"...Tan pronto adopta
usted esta postura, se ha separado de sí mismo y por lo tanto, es incapaz
de mirar el proceso total. Y mientras exista fragmentación, tanto externa
como interna, tiene que haber confusión.
Sobre el Desorden y el Conflicto.
¿Cuál es la raíz del desorden? "El compararse con otro",
"el compararse con lo uno debería ser, "imitar un ejemplo,
"amoldarse": Siempre habrá un conflicto entre "lo que se
es" y "lo que se debería ser"
El hábito mecánico produce desorden, porque cuando la energía
funciona siempre dentro de un límite estrecho, lucha por abrirse paso y
esto constituye la esencia del conflicto.(Todo lo que es limitado genera
desorden).
Cuando uno está en desorden es erróneo buscar el orden, porque la
mente confusa, poco clara, al buscar el orden también estará confusa.
Mientras que si investiga el desorden, si comprende el desorden en que
vive y las causas del movimiento del desorden, en la comprensión misma de
ello surge naturalmente el orden de manera fácil, dichosa y sin control.
Siempre hay un conflicto entre "lo que es" y "lo que
debería ser".
Sobre el Deseo
Cuando existe el movimiento total de todos los sentidos, no hay deseo.
El deseo que no se realiza acaba convirtiéndose en rabia, angustia y
miseria humana. Nuestros grandes enemigos en la vida son precisamente
aquellos amigos y parientes de los que esperamos demasiado y esperamos una
correspondencia perfecta a lo que les dimos.
Sobre la Observación
Para observar el movimiento verdadero de nuestra existencia, no debe
existir un observador, sino sólo la observación.
El proceso de combatir algo sólo alimenta y fortalece aquello contra
lo que luchamos.
La no acción consiste en observar sin actuar sobre lo observado.
Entonces esa observación misma produce una transformación radical en
aquello que observamos. Que no requiere esfuerzo alguno.
Lo que sí resuelve un problema totalmente es poder observarlo sin el
observador, que es la experiencia pasada, el recuerdo, el conocimiento;
simplemente observarlo, con eso descubriremos qué es el dolor y si la
mente humana puede liberarse alguna vez de él.
Las ideas no transforman radicalmente al ser humano: Podrán traer
revoluciones superficiales... Se deben observar las cosas tal cual son, y
en el hecho de comprender las cosas tal cual son, hay una transformación:
Saber que soy codicioso y no buscar excusas ni condenarlos, sin idealizar
su opuesto diciendo: "No debo de ser codicioso"; saber
simplemente que soy codicioso es ya el comienzo de la transformación.
Sobre la Energía
Necesitas más energía para destrozarte a ti mismo que para construir un
poquito de felicidad.
Desperdiciamos nuestra energía a causa del conflicto, riñas, miedo y
vanidad. Cuando nuestra energía no se desperdicia en absoluto, tenemos
toda la energía del mundo. En tanto nuestro cerebro no se deteriora a
causa del conflicto, ambición, esfuerzo, lucha, sentimiento de soledad,
el desaliento, etc. tenemos energía en abundancia.
El hábito mecánico produce desorden, porque cuando la energía
funciona siempre dentro de un límite estrecho, lucha por abrirse paso y
esto constituye la esencia del conflicto.
Viva sin autoridad, sin comparación y descubrirá qué cosa tan
extraordinaria es. Ud. tiene una tremenda energía cuando no está
compitiendo, comparando ni reprimiéndose; usted está realmente vivo,
sano, completo, y es, por lo tanto, sagrado. Existe una cualidad de la
mente que está despierta y observando siempre, observando aunque no haya
nada que aprender.
Sobre Dios
Dios existe si vives una actitud positiva, audaz y generosa, o no existe,
si vives con actitud amargada, timorata o egoísta, aunque reces libros
enteros de jaculatorias y te bañes en agua bendita, porque en definitiva,
Dios es una forma de ver la vida y de pasar por el mundo exactamente como
pasó Jesús.
Los seres humanos se han preguntado siempre si existe algo
trascendental, mucho más real que la existencia cotidiana. Pero al no ser
capaces de descubrirlo, han adorado a un símbolo.
Sobre la Soledad
La soledad es creada por el pensamiento. Y el pensamiento mismo al darse
cuenta de que es limitado y de que no puede resolver el problema de la
soledad... entonces ¿existe la soledad? El pensamiento ha generado el
problema de la soledad y al estar (el pensamiento) limitado, fragmentado,
dividido, ha creado esta sensación de vacío interno: Al darse cuenta de
todo ello el pensamiento, la soledad no existe.
Sobre la Meditación
La meditación es descubrir si el cerebro, con todas sus actividades y
experiencias, puede estar absolutamente callado, sin forzarlo, porque tan
pronto como usted lo fuerza, ahí está de nuevo la dualidad. Pero si
vigila, si escucha todos los movimientos del pensamiento, su
condicionamiento... , deseos, temores, verá que éste se aquieta
extraordinariamente. Esa quietud no significa que duerma, sino que está
totalmente activo y, por lo tanto, en silencio: Una enorme dínamo que
funcione a la perfección apenas produce ruido; únicamente hay ruido
cuando hay fricción.
Necesitamos un cuerpo muy saludable, sensible, alerta y un cerebro que
funcione con gran claridad, no de forma emocional ni personal. Y es obvio
que ningún método lo conseguirá; un método implica repetición
mecánica, lo cual embota y entorpece el cerebro.
La mente al tener delante algo de extraordinaria magnitud, una puesta
de sol, una computadora maravillosa, se calla completamente, aunque solo
sea una fracción de segundo. Pero en este caso el cerebro es silenciado
por algo externo. ¿Puede el cerebro quedarse quieto sin que influya en
él un factor externo? ¿No descubriendo un método?. Se los mostraré:
....Desde que usted se levanta, mira y dice: ¡Qué lluvia tan horrible!,
o ¡hace un día maravilloso, pero mucho calor. ¡Ya ha empezado!. En ese
instante cuando mira por la ventana, no diga ninguna palabra, no reprima
las palabras, sino simplemente dése cuenta de que al decir tal cosa, el
cerebro ha comenzado. Pero si al mirar por la ventana, usted observa sin
decirse a sí mismo una sola palabra (lo que no significa reprimirse),
simplemente observe, sin que intervenga la actividad del cerebro, ahí
tiene usted la pista: Cuando el viejo cerebro no reacciona, nace una nueva
cualidad en el nuevo cerebro. Usted puede mirarlo todo, sin una sola
palabra, sin comparar.
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