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Resumen del libro "Poder sin límites" de Anthony Robbins
El hombre selecto o de la minoría no es el petulante que se cree superior
a los demás, sino el que se exige más. José Ortega y Gasset
PRESENTACIÓN
Escribir es el arte de lo sublime. Cuando no es posible volver la espalda a
las ideas agazapadas en la oscuridad, siento el inmenso deseo de abrirles las
puertas. Cuando entran, empiezo a plasmar las ideas que nos rondan y conturban.
Llegan de todos lados y surgen como una explosión. Aparecen los personajes y
con ellos los conflictos que llevamos dentro. Busco entonces desencadenar esos
conflictos y si no puedo resolverlos trato de convivir con ellos de la mejor
manera posible.
Teniendo tanta gente a mi alrededor pienso porqué estoy muchas veces solo. Y
la soledad se vuelve nuestra compañera inmancable y por ratos nuestra
confidente, al comprobar que existen circunstancias y personas que obstaculizan
la realización de nuestros deseos y tiendo a sentir una terrible frustración.
Pero en ese momento aflora en mí, con un volcán a punto de entrar en
actividad, el espíritu luchador, el poder que reside en mí para emprender las
acciones necesarias e imponer mis ideales y valores hasta alcanzar las metas
propuestas, con el fin de ver germinar las semillas que durante largo trecho
hemos venido sembrando en el surco fecundo de las nuevas generaciones.
A pesar de las experiencias negativas que he vivido, siempre considero que
soy un ser privilegiado y que la vida me ha premiado de múltiples formas. Al
concluir la lectura de "Poder sin Límites", corroboro mucho más lo
aquí expresado. He aprendido a liberar el poder que llevo dentro de mí, a
comunicarme conmigo mismo, con mi yo interior, como también a conducirme y
actuar con eficacia, asertivamente.
He adquirido los conocimientos para crear los resultados que deseo, generando
al mismo tiempo valores que interesen a otros, con quienes quiero ahora
compartirlos.
Por esta razón he querido extractar lo más significativo del libro
"Poder sin Límites", para que de una u otra forma todas aquellas
personas que deseen enriquecer su vida, gocen de esta obra y sientan al igual
que yo, el regocijo que me ha dejado leerla.
INTRODUCCION
El hombre de hoy no debe conformarse con ser alguien más en esta sociedad,
debe buscar cada día mejorar y perfeccionar su excelencia. Conociendo las
herramientas necesarias logrará vencer ( o mejorar ) los temores que albergue,
para el logro de sus objetivos.
A nosotros se nos brinda la oportunidad de ser un hombre libre y tener
completo dominio de nuestra mente y nuestro cuerpo : SEA EL DUEÑO DE SU PROPIA
VIDA !
CAPITULO I
COMO SE MODELA LA EXCELENCIA HUMANA.
1.1. LA MERCANCÍA DE LOS REYES.
EL EXITO Es la continuidad del esfuerzo de quien aspira a más !.
El camino hacia éste está siempre en construcción, es un proceso
permanente y no una meta que se deba alcanzar y en nosotros mismos está el
poder para transformar nuestras vidas en la realización de nuestros mayores
sueños. Sólo basta desencadenarlos !
EL PODER no es la herramienta para adueñarse de las personas.
El poder definitivo consiste en ser capaz de crear los resultados que uno
más desea, generando al mismo tiempo valores que interesen a otros.
Así mismo es la capacidad para cambiar la propia vida, dar forma a las
percepciones y conseguir que las cosas funcionen a favor y no en contra de
nosotros mismos.
El poder verdadero se comparte, más no se impone.
Hoy en día una de las fuentes más importantes de poder es la que deriva del
saber especializado. Hay una característica para definir el mundo moderno, es
la del flujo masivo y casi inimaginable de la información y por consiguiente el
cambio.
En esta sociedad los que poseen la información y los medios para comunicarla
logran lo que solían tener los reyes: Poder ilimitado.
Vemos emerger una nueva estructura de clases donde la división se establece
entre quienes tienen la información y quienes se ven obligados a actuar dentro
de la ignorancia. La nueva clase dominante extrae su poder, no del dinero, ni de
la propiedad de la tierra, sino de los conocimientos.
En la era de la información, no basta sólo con estar informado, es la
acción lo que da consistencia a todo éxito sobresaliente, por lo tanto lo
excitante es que esa clase de poder está a disposición de todos nosotros.
Lo que hacemos en la vida está determinado por la manera en que nos
comunicamos con nosotros mismos. Cualquier comunicación de las que realizamos
es una acción, una causa puesta en movimiento y todas las comunicaciones
ejercen algún tipo de efecto sobre nosotros mismos y sobre los demás por ende
" La comunicación es poder " y el dominio que usted tenga de la
comunicación hacia el mundo externo determinará el grado de éxito con los
demás, ( Tanto en lo personal, económico, emocional y social ). El grado de
éxito percibido interiormente por cada individuo ( felicidad, alegría, amor,
éxtasis o cualquier otra cosa que desee ) es el resultado directo de cómo nos
comunicamos con nosotros mismos. La calidad de vida no está determinada por lo
que nos ocurre, sino por lo que hacemos ante lo que nos ocurre.
Nadie decide por usted, sólo usted decide cómo quiere sentir y actuar, nada
en la vida tiene sentido, excepto el que nosotros mismos le damos; uno puede
dominar la propia actividad mental y la conducta hasta tal punto que nunca
hubiera creído posible.
Los estados emocionales como la depresión no son cosa que ocurren por que
sí. Uno no cae en la depresión, sino que crea la depresión, lo mismo que crea
cualquier otro resultado de la vida mediante nuestras acciones ( tanto mentales
como psíquicas ).
De igual forma, se puede entrar en éxtasis adoptando directamente el punto
de vista que produce dicha emoción. Esto se logra si trae a su mente la clase
de cosas que podrían crearla ( tono de voz, contenido del diálogo interno,
ritmo de respiración y posturas específicas ).
Lo mismo sucede con la compasión, el amor o cualquier otra emoción que
desee abolir o para sí.
Usted puede dirigir su propio cerebro como si fuera una pantalla; dirigiendo
su actividad mental, que es el fundamento de toda acción física con habilidad
y eficiencia. Aumente la iluminación y el volumen de los mensajes positivos de
su cerebro, y quítele luz y sonido a los negativos.
Existen cuatro (4) factores para alcanzar el camino hacia el éxito, cuatro
(4) fórmulas para el triunfo:
1.- Saber con precisión lo que uno quiere conseguir.
2.- Pasar inmediatamente a la acción.
3.-Desarrollar la agudeza sensorial necesaria para distinguir que clase de
reacciones y resultados obtenemos de nuestras acciones.
( Observar si vamos en el camino correcto o nos estamos desviando por
defecto o exceso).
4.- Desarrollar la flexibilidad imprescindible para modificar el rumbo de
nuestra conducta hasta conseguir lo que se quiere.
El hombre puede hacer lo que jamás hubiera creído posible y debe pensar que
los temores y limitaciones más graves, son aquellas que nos imponemos a
nosotros mismos. Podemos hacer prácticamente cualquier cosa, siempre y cuando
logremos encontrar dentro de sí los recursos para creer que podemos y poner
efectivamente manos a la obra utilizando nuestra mente y nuestro cuerpo de la
forma más provechosa y poderosa.
Existen siete rasgos fundamentales que sirven de impulso para hacer lo
necesario para triunfar.
1. La Pasión: Es la razón que nos consume, nos da energía y nos
impulsa a obrar, progresar y a destacarnos. La pasión da vigor a la
existencia y le confiere savia y sentido.
2. La Fe: Nuestra fe en lo que somos y podemos llegar a ser,
determina con bastante exactitud lo que seremos. La pasión y la fe se
combinan para dar el combustible, el impulso que lleva a la excelencia.
3. La Estrategia: Es la manera de organizar los recursos y
utilizarlos del modo más eficaz.
4. La Claridad de Valores: Son sistemas de creencias que nos permite
juzgar lo que está bien y lo que está mal en nuestras vidas. Son nuestros
juicios acerca de lo que vale la pena. La comprensión clara de los valores,
es una de las claves más exigentes y al propio tiempo más gratificantes para
alcanzar la excelencia.
5. Energía: Es la entrega total y jubilosa, es el dinamismo
empresarial y la utilidad que los seres humanos ponemos en nuestros actos. El
triunfo a lo grande, es inseparable de la energía física, intelectual y
psíquica que se necesita para sacar el máximo de nuestras posibilidades.
6. Poder de adhesión: Es el talento para conectar y establecer
relaciones con las demás personas cualquiera que sean sus orígenes sociales
y sus creencias. El mayor triunfo sucede en los repliegues íntimos del
corazón y en el fondo todos deseamos establecer relaciones duraderas de
afecto con otros pues sin ellos cualquier éxito o excelencia nos parecería
hueca o vacía.
7. Maestría en la comunicación: El modo en que nos comunicamos con
nosotros mismos y con los demás determina en último término la calidad de
nuestras vidas.
Las personas con éxito son aquellas que han aprendido a aceptar cualquier
desafío que se les presente en la vida. Las personas que fracasan se resignan
ante las adversidades de la vida y las asumen como limitaciones. El dominio de
la comunicación es lo que hace a los grandes padres, a los grandes artistas, a
los grandes políticos y a los grandes maestros.
1.2. LA DIFERENCIA EN QUE SE RESUME TODA LA DIFERENCIA
En la existencia de todo individuo hay un momento de reto a ultranza, un
momento en que se ponen a prueba todos los recursos de que disponemos, en que la
vida nos parece absolutamente injusta, un momento en que nuestra fé, nuestros
valores, nuestra paciencia, nuestra comprensión, nuestra perseverancia se ven
forzados hasta el límite y aún más allá.
Una prueba así, es la oportunidad de convertirnos en individuos mejores
mientras que otros dejan que la experiencia los destruya.
Lo que distingue el fracaso del éxito no son las cosas que nos pasan, la
diferencia estriba en cómo percibimos lo que pasa y qué hacemos en
consecuencia.
Como resultado de tal comunicación consigo mismo se forma el conjunto de
creencias y valores que seguirán orientando nuestra vida desde otra perspectiva
a pesar de las tragedias sufridas.
La capacidad para hacer cualquier cosa en la vida, está basada en nuestra
actitud para dirigir nuestro propio sistema nervioso y los que consiguen cosas
sobresalientes lo hacen mediante determinadas comunicaciones con el sistema
nervioso y a través de él. Esto es la ciencia que se conoce como el Programa
Neuro-Linguístico- (PNL)
Programa = Programar
Neuro = Cerebro
Linguístico = Lenguaje
Es el estudio de cómo el lenguaje, tanto verbal como el no verbal afecta a
nuestro sistema nervioso.
A través de este programa los individuos se comunican consigo mismo de tal
manera que originan estados de óptima disponibilidad de sus recursos y por
tanto crean el mayor número posible de opciones de comportamiento.
Dentro del Programa Neuro-Linguístico existen patrones potentes y eficaces
para producir esos cambios.
Uno de los postulados del PNL es que todos los sistemas neurológicos se
parecen de tal manera que si alguien en el mundo puede hacer una cosa, usted
también puede, siempre y cuando gobierne su sistema nervioso exactamente del
mismo modo.
Este proceso es lo que se llama modelado y consiste en descubrir exacta y
específicamente lo que hacen las personas para obtener un cierto resultado,
obviamente algunas tareas son más complicadas que otras y puede requerir algún
tiempo el superarlas y duplicarlas , sólo se requiere el deseo, fé y
perseverancia.
Para modelar la excelencia es preciso convertirse en un investigador, en
alguien que plantea preguntas interminables y que persigue todas las claves de
aquello que produce la excelencia. Existen tres (3) ingredientes básicos (
puertas de acceso ) o tres (3) formas de acción mental y física que guardan
una relación directísima con la calidad de los resultados que obtenemos y son:
1. Sistema de creencias de una persona:
Lo que una persona cree, lo que juzga factible o no, en gran medida
determina lo que es capaz de hacer o no. Cuando consideramos que no podemos
hacer algo, estamos enviando al sistema nervioso mensajes coherentes que
limitan o suprimen su capacidad para hacer precisamente ese algo. Si logramos
modelar el sistema de creencias de una persona, habremos dado el primer paso
para actuar como el modelo y producir un resultado similar.
2. Sintaxis mental de una persona:
Es el modo en que un individuo organiza sus pensamientos. Muchas veces las
personas no se comunican bien entre sí porque utilizan distintos códigos,
distintas sintaxis mentales. La sintaxis es como un código, descifre usted
los códigos y habrá pasado la segunda puerta hacia el modelado de las
mejores cualidades de la gente.
3. La fisiología:
Entre la mente y el cuerpo existe una vinculación total. El modo en que
se utiliza la fisiología (el modo de respirar, las posturas y actitudes
corporales, las expresiones faciales, la naturaleza y la calidad de los
movimientos), determina efectivamente el estado en que se encuentra. Este a su
vez determina la variedad y la calidad de los comportamientos a su alcance.
Estamos en una cultura lo bastante homogénea como para que lo que funciona
en un lugar funcione también a menudo en otro.
La diferencia entre quienes triunfan y quienes fracasan no estriba en lo que
tienen, sino en lo que han elegido ser y emprender a partir de sus experiencias
en la vida.
El PNL es una herramienta poderosa, pero sólo es eso, una herramienta que se
puede utilizar para desarrollar sus propios planteamientos, sus propias
estrategias y sus propias intuiciones. No existe la estrategia que sirva para
cualquier situación.
El modelado no es nada nuevo. Todo gran inventor modela los descubrimientos
de quienes le precedieron en el hallazgo de cosas nuevas.
La dificultad estriba en que la mayoría de nosotros modelamos a un nivel
totalmente aleatorio y desenfocado. Recogemos al azar, rasgos y detalles de tal
y cual persona y pasamos totalmente por alto algo de otra que hubiera sido más
importante para nosotros.
Alrededor de todos nosotros abundan recursos y estrategias fenomenales,
comencemos a pensar como un modelador, permaneciendo siempre atentos a los
patrones y a los tipos de acciones que producen resultados sobresalientes.
1.3. EL PODER DE NUESTRO ESTADO
Porqué se producen resultados fabulosos unas veces y desastrosos otros ? La
diferencia radica en el estado neurofisiológico en que uno se halla. Hay
estados que potencian (la confianza, el amor, la seguridad, la alegría, el
éxtasis, la fe) y que liberan fuentes inagotables de poder personal y hay
estados que paralizan (la confusión, depresión, el miedo, la angustia, la
tristeza, la frustración), y los que nos dejan impotentes.
Todos tenemos estados buenos y malos, comprender nuestro estado es la clave
para comprender el cambio y para alcanzar la excelencia. Nuestra conducta es el
resultado del estado en que nos encontramos. Siempre procuramos hacerlo mejor
con los recursos que disponemos, pero a veces somos nosotros mismos los que nos
hallamos carentes de recursos, la clave está en hacernos dueños de nuestro
estado y por ende de nuestro comportamiento.
Un estado puede definirse como la suma de los millones de procesos
neurológicos que se producen en nuestro interior, en otras palabras, la suma
total de nuestra experiencia en cualquier momento dado.
La diferencia entre los que fracasan en sus objetivos vitales y los que
triunfan, es la que hay entre los que no saben ponerse en un estado afirmativo y
los que habitualmente consiguen un estado que contribuye a sus logros.
De manera que la llave del amor, la alegría y de ese poder que el hombre
siempre ha buscado - la posibilidad de ser el dueño de su propia vida - estriba
en saber cómo dirigir sus estados y cómo usarlos. Dirigiendo eficazmente su
cerebro, dirigirá usted su estado y producirá los resultados que desea.
Cambiar los estados implica modificar las representaciones internas y
también modificar la fisiología. El hallarnos en condiciones fisiológicas
negativas (tensión muscular, dolores, bajo nivel de azúcar en la sangre)
tenderá a representar las cosas que le suceden acentuando sus impresiones
negativas.
Las condiciones fisiológicas cambian verdaderamente el modo en que uno se
representa el mundo y por tanto cómo lo experimenta.
Para controlar y dirigir nuestra conducta, debemos controlar y dirigir
nuestros estados y para conseguir eso hemos de controlar y dirigir
conscientemente nuestras representaciones internas y nuestra fisiología.
Para poder dirigir nuestras experiencias de la vida, hemos de comprender
cómo se forman esas experiencias.
Los humanos reciben y se representan la información del medio ambiente
gracias a unos receptores especializados: Los órganos de los sentidos, que nos
comunican impresiones ópticas (vista), acústicas (oído), olfativas (olfato),
gustativas (gusto) y táctiles (sistema cenestésico).
La mayor parte de las decisiones que afectan a nuestro comportamiento procede
primariamente de sólo tres (3) de esos sentidos: el visual, el auditivo y el
cenestésico.
Estos receptores especializados trasmiten los estímulos externos al cerebro,
éste, a través del proceso de generalización, distorsión y supresión filtra
esas señales y las transforma en una representación interna.
De este modo la representación interna, la experiencia que tiene uno de un
acontecimiento, no es exactamente el suceso en sí, sino una reelaboración
interior y personalizada. El cerebro filtra la información y selecciona sólo
lo que necesita, o lo que espera necesitar para uso futuro, dejando que la mente
conciente del individuo ignore todo lo demás.
El proceso de filtrado explica la inmensa variedad de la percepción humana.
Dos personas pueden presenciar un evento y relatarlo de manera distinta.
Porqué ? porque una prestó más atención a lo que vio (visual) y otro prestó
más atención a lo que oyó (auditivo).
Eso significa que las representaciones internas no son la reproducción
exacta de un acontecimiento sino una interpretación filtrada a través de
creencias individuales, actitudes, valores y una cosa que se llama "
Metaprogramas".
Toda experiencia ofrece varios aspectos que enfocar, por terrible que sea una
situación, siempre cabe la posibilidad de representársela de manera que
potencie los propios recursos.
Los triunfadores son quienes habitualmente acceden a sus estados más
fecundos y descollantes, el valor de todas nuestras experiencias está en la
representación que nosotos nos formamos. Podemos representarnos las cosas de
tal manera que caigamos en un estado positivo y también podemos hacer todo lo
contrario.
Al aprender a ponernos en estado de pleno dominio de nuestros recursos
aprenderemos a producir acciones y resultados que antes hubiésemos creído
fuera de nuestro alcance.
Resulta pues, que la clave para obtener los resultados que uno desea consiste
en representarnos las cosas de manera que uno se sitúe en un estado de plenitud
tal que, plenamente dueño de nuestros recursos, podamos asumir acciones de la
especie y calidad que se necesita para alcanzar aquellos resultados. De no
hacerlo así, por lo general uno ni siquiera llega a iniciar el intento. Los
resultados estarán en proporción con el esfuerzo. Como es obvio, por bueno que
sea nuestro estado a veces no conseguimos lo que deseamos, pero con crear el
estado aprendido " Maximizamos " las posibilidades y nos aseguramos la
mayor eficacia posible en el empleo de nuestros recursos.
Una de las constantes de la vida es que los resultados se están produciendo
siempre; por eso es importante que permanezcamos atentos día tras día como
guardianes de nuestro cerebro para saber cómo nos representamos habitualmente
las cosas a nosotros mismos.
En la vida resulta crítico enfocar lo que deseamos en contraposición a lo
que no deseamos.
Si asumimos el control de nuestras comunicaciones con nosotros mismos y
suscitamos señales visuales, auditivas y cenestésicas de lo que deseamos, se
producirán habitualmente resultados de signo positivo, inclusive en situaciones
en que las posibilidades de éxito parecerían escasas o nulas.
En todos los campos, lo que distingue a la gente es la eficacia con que
invocan sus recursos.
1.4 LA FE O EL NACIMIENTO DE LA EXCELENCIA
Cuando se habla de fe, normalmente pensamos en credos o doctrinas y eso es lo
que efectivamente son muchas creencias. Pero en un sentido más esencial, es fe
cualquier principio, guía, aforismo, convicción o pasión que pueda
suministrar sentido y orientación en la vida. Los estímulos que se nos ofrecen
son innumerables. Las creencias son filtros predispuestos y organizados de
nuestra percepción del mundo.
Las personas que tienen fe, poseen más fuerza que otras noventa y nueve que
sólo tengan intereses. La fe franquea las puertas a la excelencia.
Una creencia comunica una orden directa al sistema nervioso, cuando se cree
que algo es verdadero literalmente se pone en un estado tal como si lo fuera;
utilizadas apropiadamente, las creencias pueden ser la fuerza más poderosa para
hacer el bien en la vida, por el contrario, las creencias que ponen límites a
nuestras acciones y pensamientos pueden ser tan devastadoras como negativas.
La fe nos ayuda a obtener de nosotros mismos los recursos más profundos y a
dirigirlos en sentido favorable al objetivo buscado y las creencias son la
brújula y los mapas que nos guían hacía nuestros objetivos y nos inspiran la
confianza en que sabremos alcanzarlos.
La fe ayuda a ver lo que uno quiere y confiere energías que ayudan a
obtenerlo.
Para modificar nuestro comportamiento, hemos de empezar por nuestras propias
creencias.
Si deseamos modelar la excelencia, tendremos que aprender a modelar las
creencias de quienes lo alcanzaron.
La fe no es más que un estado, una representación interna que dirige el
comportamiento. Si usted cree en el triunfo, tiene mucho camino recorrido para
alcanzarlo. Si cree en el fracaso, esos mensajes le llevarán sin duda a tal
experiencia. La cuestión estriba en saber qué clase de creencias nos conviene
albergar y cómo desarrollarlas.
Nuestra fe determina nuestra capacidad para liberar nuestras potencialidades.
Todas las experiencias humanas, todo lo que uno ha visto, ha oído o tocado
se almacena en nuestro cerebro.
Las creencias son pensamientos preformados y organizados de la percepción,
que filtran de una menara coherente nuestra comunicación con nosotros mismos.
Existen cinco (5) fuentes que originan las creencias:
1. El ambiente que nos rodea: Puede ser el origen más poderoso de las
creencias, pero no es el único, pues si lo fuere, viviríamos en un mundo
estático, donde los hijos de los ricos no conocerían si no la prosperidad y
los hijos de los pobres no se elevarían jamás por encima de su condición.
2. Los acontecimientos grandes o pequeños pueden dar forma a las
creencias. En la vida de toda persona hay acontecimientos inolvidables, hemos
experimentado vicisitudes que no olvidaremos nunca, situaciones que nos
causaron tal impresión que permanecerán grabadas para siempre en nuestro
cerebro. De esta especie son las experiencias que forman las creencias capaces
de cambiar nuestra vida.
3. Se fomentan las creencias a través de los conocimientos. Una
experiencia directa es una forma de conocimiento. Otra manera de obtenerlo es
por medio de la lectura o de las películas; es decir, ver el mundo tal como
lo han reflejado otras personas. El conocimiento es una de las grandes vías
que permiten romper las trabas de un ambiente limitado. Por triste que sea el
mundo en que uno vive, al leer sobre los triunfos de otros pueden
despertársele la fe que le permita triunfar.
4. Otra manera en que se crean resultados es a través de nuestros
resultados anteriores. Sólo con que se triunfe una vez, resulta mucho más
fácil consolidar la creencia de que uno podrá repetir ese triunfo. Se ha de
tener fe en que uno puede y ello se convierte en otra profecía que se cumpla
a sí misma.
5. La quinta manera de establecer creencias consiste en representarnos
mentalmente la experiencia futura como si ya se hubiera realizado. Cualquiera
que sea su objetivo, si se forma usted una imagen mental clara del resultado
que desea y se lo representa como si ya lo hubiera conseguido, se situará en
la clase de estado que le ayudará a obtenerlo.
Usted puede controlar las creencias y también la manera en que quiera
modelar a otros. Puede dirigir conscientemente su vida y cambiar.
Las representaciones internas y las creencias funcionan de una manera muy
similar. Si no le gustan, puede cambiarlas.
Todos tenemos una jerarquía, una escala de creencias. Algunas son básicas,
tan fundamentales que seríamos capaces de morir por ellas, como quizás sea el
caso de nuestra patria, la familia o el amor. Pero en su mayor parte, nuestra
vida se rige por creencias sobre posibilidades de éxito o de felicidad que
hemos ido esperando inconscientemente durante años.
La clave consiste en plantearse esas creencias y comprobar si colaboran con
nosotros, si van a nuestro favor, si son eficaces y nos suministran recursos.
Para modelar la excelencia hay que empezar a modelar las creencias.
Cuando uno está convencido de que va a fracasar, no se emprende un gran
esfuerzo.
El fracaso llama al fracaso, por tanto es poco o nada lo que hacen para
movilizar su potencial.
El éxito llama al éxito y genera más éxito.
Cada triunfo crea más fe y más vigor para triunfar a una escala todavía
más amplia.
A veces no hace falta tener una fe tan tremenda para triunfar en algo. Los
individuos producen resultados sobresalientes sencillamente porque ignoraban que
la cosa fuese difícil o imposible, es decir, que a veces basta con la ausencia
de convicciones limitativas.
Cuando uno se ve capaz de hacer lo que antes creía imposible, por fuerza ha
de reconsiderar todo su sistema de creencias.
La vida es al mismo tiempo más sutil y más complicada de lo que muchos
creen. Así que, si no lo ha hecho todavía, revise sus creencias y decida
cuáles le conviene cambiar enseguida y en que sentido le conviene cambiarlas.
La realidad para usted es la realidad que usted crea. Si tiene
representaciones internas o creencias positivas será porque usted las ha creado
así y si son negativas, también son obra de usted.
Las creencias que fomentan la excelencia son muchas pero existen siete (7)
que parecen esencialmente importantes.
1.5 LAS SIETE MENTIRAS DEL EXITO.
El mundo en que vivimos es el mundo en que hemos elegido vivir sea conciente
o inconscientemente.
Nuestras creencias son planteamientos organizadores de la percepción
específicas y coherentes.
El camino hacia el triunfo puede describirse así:
- Saber a dónde quiere uno ir
- Emprender la acción
- Ver qué resultados obtiene
- Mostrarse flexible para cambiar hasta alcanzar el éxito.
Lo mismo sucede con las creencias. Hay que descubrir las creencias que
fomentan los objetivos de uno, que le hacen ir donde uno quiere ir.
Si las creencias que usted tiene no le sirven para eso, abandónelas y pruebe
con otras nuevas.
No sabemos si nuestras creencias son verdaderas o falsas. Lo que sí podemos
averiguar en cambio es, si nos sirven, si nos elevan, si enriquecen nuestras
vidas y hacen de nosotros personas mejores y si nos ayudan y ayudan a otros.
Para modelar la excelencia, hemos de empezar con los sistemas de creencias de
la excelencia.
Esas siete (7) creencias capacitan a la gente para usar a fondo sus recursos,
hacer más y producir grandes resultados.
Creencia No. 1: Todo ocurre por su motivo y razón y todo puede servirnos.
Todos los triunfadores tienen una habilidad increíble para ante cualquier
situación, centrarse en lo posible y en los resultados positivos que se
podrían extraer de ella. Por mucha realimentación negativa que reciban del
medio ambiente, ellos siempre piensan en posibilidades. Creen que todo ocurre
por alguna razón y que ello les puede servir, piensan que toda adversidad
encierra la semilla de un beneficio equivalente o mayor aún.
Se necesita mucha disciplina para saber en un determinado momento rehacer los
propios pasos, aprender las lecciones dolorosas, recomponer la guardia y
explorar nuevas posibilidades. Pero esa es la única manera de saldar
positivamente lo que parezca un resultado negativo.
En una situación dada, hay que ver las posibilidades y no los obstáculos
que permitan avanzar ya que muchas personas tienden a fijarse más en el lado
negativo que en el positivo.
El primer paso para cambiar, es darse cuenta de ello.
La creencia en los límites produce gente limitada. La clave consiste en
deshacerse de esas limitaciones y operar desde un conjunto de recursos más
elevado.
Si usted cree firmemente en una posibilidad, lo más probable es que llegará
a realizarla.
Creencia No. 2: No hay fracasos - sólo hay resultados.
Muchos de nosotros hemos deseado una cosa y obtenido otra.
Los triunfadores no ven fracasos, ven desenlace y resultados .
Todas las personas obtienen un resultado de un género u otro.
Las personas que temen al fracaso se hacen representaciones internas, por
adelantado, de lo que podría fallar. Eso es lo que les impide iniciar
justamente aquellas acciones que podrían garantizarles la consecución de sus
anhelos.
Quienes creen en el fracaso se garantizan prácticamente una existencia
mediocre a sí mismos.
Quienes alcanzan la grandeza no perciben el fracaso ya que no se fijan en
él, no dedican emociones negativas a una cosa que no sirve.
La creencia en el fracaso es un modo de intoxicar la mente, cuando
almacenamos emociones negativas, ello afecta a nuestra fisiología, a los
procesos de nuestro pensamiento y a nuestro estado.
El fracaso no existe, sólo existen los resultados. Uno siempre produce un
resultado y si no es el que deseaba, no tiene más que modificar sus acciones y
obtendrá otros resultados nuevos.
Creencia No. 3: Asumir la responsabilidad, pase lo que pase.
Los grandes líderes y triunfadores actúan a partir de la creencia de que
son ellos quienes mueven su mundo. Una y otra vez se les oye decir " Yo soy
el responsable, esto es cosa mía ".
Somos nosotros quienes generamos nuestras experiencias en la vida ( acción o
pensamiento) y que podemos aprender de todas ellas.
Asumir la responsabilidad, es una de las medidas que mejor definen el poder y
la madurez de la responsabilidad. Al asumir la responsabilidad no tiene nada que
perder y si mucho que ganar. El que domina la situación tiene asegurado el
éxito.
Los que asumen la responsabilidad ejercen el poder. Hay que decir que el
sistema de la comunicación es la reacción que uno obtiene. Al cambiar sus
acciones podrá cambiar su comunicación. Al retener y asumir la responsabilidad
de ella, usted, tiene el poder de cambiar los resultados que va obteniendo.
Creencia No. 4: No es necesario entender de todo para poder servirse de
todo.
Muchos de los que triunfan, están convencidos de que no necesitan saberlo
todo sobre algo, antes de poder utilizarlo. Saben cómo servirse de lo esencial
sin necesidad de abrumarse con todos los detalles.
Si nos fijamos en las personas que detentan poder, resultan por lo general
que poseen un conocimiento práctico suficiente de muchos temas, pero poco
dominio de todos y cada uno de los detalles de las empresas que acometen.
El tiempo es una de las cosas que nadie puede crear para usted. Los
triunfadores resultan muy avaros de su tiempo, van a lo esencial de cualquier
situación, sacan lo que necesitan y no se entretienen con lo demás. Por
supuesto que si hay algo que les llama la atención, se toman el tiempo
necesario para aprender, pero permanecen siempre conscientes de cuánto
necesitan saber, siempre al tanto de lo que es esencial o superfluo.
Quienes tienen éxito se caracterizan por su especial habilidad para
distinguir entre los que tienen necesidad de entender y lo que no.
Creencia No. 5: Nuestros mayores recursos, son los recursos humanos.
Los individuos excelentes, tienen un sentido de tremendo respeto y aprecio
hacia las personas. Poseen el espíritu de equipo, el espíritu de la unidad y
de los objetivos comunes.
No hay éxito duradero sin relaciones entre las personas. Hemos de permanecer
siempre alerta, rectificar nuestra conducta y recalibrar nuestras acciones para
estar seguros de ir donde queramos. Decir que uno trata a la gente con respeto,
no es lo mismo que hacerlo.
Creencia No. 6: El trabajo es un juego.
Una de las claves para triunfar consiste en celebrar un matrimonio perfecto
entre lo que uno hace y lo que a uno le gusta.
El secreto del éxito está en convertir la vocación en vacación, esto es
lo que hacen los triunfadores. El trabajo debe ser como un juego para la
mayoría de nosotros, se debe ver como una manera de averiguar hasta donde somos
capaces de llegar, de aprender cosas nuevas, de explorar nuevos caminos.
Si usted es capaz de encontrar maneras creativas de hacer su trabajo, eso le
ayudará a progresar hacia trabajos aún mejores.
El mundo personal y laboral, se enriquece cuando uno les aporta la misma
vitalidad y la curiosidad que pone en sus juegos.
Creencia No. 7: No hay éxito duradero, sin una entrega personal.
Los individuos que han triunfado creen en el poder de la dedicación. No se
produce ningún éxito duradero, sin un gran compromiso. Los grandes
triunfadores, no son los mejores, ni los más brillantes, sino los mas
perseverantes .
Otra manera de definir el éxito definitivo consiste en:
- Saber el desenlace que se quiere
- Modelar lo que puede servir
- Actuar
- Desarrollar la agudeza para saber por dónde se va
- y seguir perseverando hasta llegar adonde se pretenda
La calidad de la entrega personal es lo que distingue a los verdaderamente
grandes de entre los buenos. Esa entrega es un componente importante del éxito
en cualquier terreno. Los triunfadores son los que están dispuestos a poner lo
que haga falta para triunfar.
1.6 DOMINAR NUESTRA MENTE : COMO DIRIGIR NUESTRO CEREBRO.
Las personas no carecen de recursos, carecen de control sobre sus recursos.
Podemos cambiar cualquier sensación, emoción o comportamiento propio en
cuestión de instantes.
Sólo hay que aprender a aumentar la potencia de los circuitos que llevan al
éxtasis y cortar la corriente a los circuitos del dolor.
Para producir un resultado, hay qué saber que ingredientes lo componen y los
ingredientes de todas las experiencias humanas derivan de nuestros cinco
sentidos, o modalidades. Lo esencial es saber con exactitud qué proporción de
cada ingrediente se debe utilizar.
Casi todos nosotros tenemos ciertas submodalidades claves que desencadenan
reacciones inmediatas en nosotros. Una vez descubiertas las diferentes maneras
en que nos representamos las cosas y como nos afectan, podemos asumir el
gobierno de nuestra propia mente y empezar a representárnosla a fin de que nos
estimulen y den poder, en vez de limitarnos.
Las sobmodalidades son las herramientas para penetrar de verdad, en lo que
ocurre en la mente. Viene a ser la dosis exacta de los ingredientes que se
necesitan para crear un resultado.
- De la experiencia visual se debe averiguar si es oscura o
luminosa, si es blanco o negro o en color, y si es móvil o estática.
- De la experiencia auditiva conviene saber si es tenue o
estrepitosa, próxima o lejana, resonante o tintineante.
- De la experiencia táctil se averigua si tiene las cualidades de
blando o duro, de lo afilado o redondeado, de lo flexible o rígido.
Otra distinción importante es la que estriba en saber si una imagen es
asociada o disociada.
La imagen asociada es la que uno experimenta como si estuviese realmente
allí, uno la ve a través de sus propios ojos y oye y siente lo que oiría y
sentiría si estuviese en ese lugar y momento, en carne y hueso.
La imagen disociada es la que uno experimenta como si fuese un espectador
alejado y diferente de uno mismo, algo así como asistir a una película de la
que uno fuese actor.
Mediante el uso de distinciones de submodalidades como la de asociación
frente a disociación, uno puede cambiar radicalmente sus experiencias vitales.
Todo comportamiento humano es el resultado del estado en que nos hallamos, y
que nuestros estados los crean nuestras representaciones internas, las cosas que
nos imaginamos y las que nos demos a nosotros mismos.
El ser humano puede dirigir su cerebro para generar cualquier estado o
conducta que favorezca a sus objetivos o necesidades superiores.
Todas las personas tienen acceso a las tres modalidades o sistemas de
representación, el visual, auditivo y cenestésico , pero los individuos los
utilizan en medida diferentes.
De las experiencias negativas se puede tomar algo que nos ha causado un gran
dolor en el pasado y quitarle fuerza, hasta hacer que se disuelva y desaparezca
por completo.
En el pasado usted estaba a merced de los resultados de sus representaciones
internas, ahora usted puede dirigir concientemente su cerebro.
También podemos tomar las experiencias favorables e intensificarlas, tomar
las pequeñas alegrías de la vida y hacerlas más grandes, para iluminar su
visión del día y sentirse más ligero y feliz.
Lo principal de todo esto es tratar de controlar nuestro cerebro, no de que
él nos controle a nosotros y así crear los estados que nos favorezcan para
alcanzar la calidad de vida que deseamos y merecemos.
La frustración, la depresión o el éxtasis no son objetos materiales. Son
procesos creados por determinadas imágenes y sonidos mentales, así como por
actos físicos, todo lo cual controlamos conciente o inconscientemente. Con esto
no se dice que debemos ignorar los problemas, hay situaciones en que debemos
afrontarlos, pero de nosotros depende en quedarnos en ese estado que nos causa
el problema o alejarnos de él.
Algunas personas toman sus experiencias felices del momento y las distancian
como si hubieran ocurrido hace mucho tiempo, en cambio nunca apartan mucho el
pensamiento de los problemas.
El ser humano salta de una experiencia a otra, si no le gusta lo que siente
cambia la manera en que representa las cosas.
El cerebro cuenta además con un sistema de archivo, algunos almacenan a la
izquierda las cosas en que creen y a la derecha aquello acerca de lo cual no se
sienten seguros.
Cuando alguien se rige por un sistema de codificación así, basta con
inducirle a retirar del lado derecho y a poner en el izquierdo una cuestión
cualquiera, para que empiece a sentirse segura de ella. Tan pronto se ve
clasificada en el lado de las cosas que cree, empieza a creer en una idea o un
concepto que sólo momentos antes contemplaba con incertidumbre.
1.7 LA SINTAXIS DEL EXITO.
Es un ingrediente esencial que nos permite modelar con eficacia cualquier
prototipo.
La sintaxis es el modo en que ordenamos las acciones, puede significar una
gran diferencia en cuanto a la clase de resultados que obtengamos.
El orden en que se presentan las cosas hace que el cerebro las registre de
una manera determinada. Es como un programa de ordenador; si se programan las
instrucciones en el orden correcto, el ordenador hará pleno uso de su capacidad
y producirá los resultados deseados, si se programan las instrucciones
correctas pero en un orden diferente, el resultado no será el que buscábamos.
Todo lo que producimos en la vida se ajusta a una estrategia y es ésta la
que determina los resultados que producimos.
Las estrategias son como la combinación de la caja fuerte que guarda los
recursos de nuestro cerebro. Aunque sepamos los números, si desconocemos el
orden correcto no conseguiremos abrirla. En cambio conociendo los números y el
orden, se abrirá esa cerradura todas las veces que queramos.
Se necesita descubrir la combinación que abre nuestra caja fuerte y también
las que abren las cajas fuertes de otras personas.
Nuestros sentidos son los elementos constitutivos de la sintaxis donde la
sintaxis es la manera de juntar los ladrillos de la experiencia externa y
también lo que nos representamos internamente ya que la información sensorial
recibida se procesa en dos niveles: interno y externo.
Es así como se obtienen dos tipos de experiencias en cada una de las
submodalidades tanto visuales, auditivas y cenestésicas: las internas y las
externas.
Cuando se presenta una información con arreglo a la sintaxis típica de otra
persona, empleamos una forma de relación de las más poderosas, mejor dicho, si
se hace con eficacia, la comunicación será casi irresistible, porque activa
automaticamente ciertas reacciones.
Hay muchos caminos para producir resultados, sin que se pueda decir que son
buenos o malos, sino únicamente eficaces o ineficaces en función de si se
obtienen los resultados.
El que uno sea capaz de producir resultados coherentes o no, sencillamente es
cuestión de que su sintaxis mental actual favorezca o no la ejecución de la
tarea que se exige a su cerebro. Todo lo que uno ha visto, oído o tocado queda
registrado en el cerebro, si utilizamos las herramientas equivocadas o
equivocamos el orden de las operaciones, obtendremos un resultado equivocado.
1.8 COMO DETECTAR LA ESTRATEGIA DE OTRA PERSONA.
Se puede adivinar la estrategia mental de cualquier persona, sólo hay que
saber ver lo que antes no veía uno, saber escuchar lo que antes no oía, sentir
lo que antes no sentía y preguntar cosas que antes ni siquiera sabía que
hubieran de preguntarse.
Si acertamos a hacerlo con elegancia y atención podremos averiguar las
estrategias de cualquier individuo en cualquier situación. Así podrá dar a
cada cual lo que pide y estará en condiciones de enseñarles a hacer lo mismo a
su vez. Por consiguiente, hay que saber cuál es el sistema de representación
de un individuo a fin de averiguar sus estrategias.
Los individuos visuales tienden a considerar el mundo en imágenes, se
sienten más fuertes cuando están en comunicación con la parte visual de su
cerebro (hablan rápido sin que parezca importante lo que les va a salir,
sencillamente intentan plasmar las imágenes en palabras).
Los individuos del tipo auditivos suelen ser más selectivos en cuanto al
vocabulario que usan (hablan con mayor cuidado, ya que las palabras significan
mucho para ellos, por eso suelen tener cuidado con lo que dicen).
Los primariamente cenestésicos son todavía más lentos, reaccionan
principalmente ante las sensaciones táctiles, epidérmicas.
Todos tenemos elementos de los tres modos, pero en la mayoría de nosotros
predomina uno de los sistemas.
Basta mirar a los ojos de una persona para saber a qué sistema sensorial
está accediendo.
Hay otros aspectos de la fisiología individual que nos proporcionan pistas
sobre las modalidades:
- En las personas visuales predomina la respiración torácica,
superficial, hablan rápido y en tono agudo, nasal o afectado y la cara suele
palidecer.
-En las personas auditivas la respiración es tranquila y diafragmática,
hablan con ritmo regular, con voz entonada y resonante.
-En las personas cenestésicas la respiración es profunda, epigástrica,
al hablar utilizan un tono bajo, profundo y hablan lenta y pausadamente.
La mejor manera de aprender no consiste en observar, sino en practicar. La
clave para detectar eficazmente la(s) estrategia(s) de una persona consiste en
situarla en un estado asociado .
El estado es la línea directa que comunica con la estrategia.
A veces no se necesita más de un minuto o dos para enterarnos de la
estrategia exacta que sirve para motivar a otro y conseguir que haga lo que uno
quiere.
Determinar la estrategia de una persona depende de la complejidad de la
actividad que constituya el objeto de nuestras averiguaciones.
Nuestro conocimiento de las estrategias debe servirnos para tener clara dos
ideas:
1- Toda técnica motivacional dirigida a un grupo de individuos debe
comprender alguna cosa para uno de algo visual, algo auditivo y algo
cenestésico. Hay que hacer que vean cosas, que oigan cosas y que experimenten
alguna sensación o impresión y uno debe saber jugar con la voz y con la
entonación para dirigirse a los representantes de las tres especies.
2- Nada sustituye a la atención individual.
Cuando se logra detectar la estrategia de un individuo, es posible averiguar
en cuestión de momentos lo que de otro modo tardaría días o semanas en
descubrir.
Usted también puede descubrir las estrategias mediante las cuales su mente
inconsciente crea resultados tal vez indeseables y puede cambiar esas
estrategias ahora mismo.
Una vez ha descubierto uno las estrategias de otra persona, es posible hacer
que esa persona se sienta totalmente amada, por el procedimiento de suscitar
exactamente los mismos estímulos que produjeron en ella dicha sensación.
También puede uno averiguar cuál es su propia estrategia amorosa.
Las estrategias amorosas se diferencian de otras muchas en un aspecto clave y
es que no constan de una secuencia de tres o cuatro fases, sino de una sola fase
por lo general. Basta un sólo contacto, o decir una cosa determinada o mirar a
la persona de cierta manera, para que se sienta totalmente amada.
Para todos nosotros hay una manera de mirar, una caricia, un determinado tono
de voz (Por ejemplo, cuando a veces nos dicen "te quiero") que nos
convierten en gelatina.
Algunas personas, aunque son una minoría, se mueven por dos estrategias
amorosas en vez de una.
Los tres factores son necesarios , pero uno de ellos es la llave que abre la
caja fuerte, el que hace maravillas.
Conocer la estrategia amorosa del propio compañero o del hijo puede ser uno
de los puntos más decisivos de entendimiento en la relación.
Durante las relaciones se desarrolla una dinámica interesante. Durante el
cortejo hacemos todo al mismo tiempo, movilizamos todos nuestros recursos, nos
hacemos demostraciones, nos lo decimos todo y nos tocamos mutuamente todo el
tiempo.
El conocimiento es una herramienta poderosa, muchos de nosotros creemos que
nuestro mapa del mundo es la realidad. Imaginamos que, si sabemos lo que nos
hace sentirnos amados, lo mismo debe funcionar igual para todos los demás.
Olvidamos que el mapa no es el territorio, sino sólo nuestra manera de ver el
territorio.
Recuerde que para detectar una estrategia, hay que meter al cocinero a la
cocina.
La clave no consiste en aprender un par de estrategias para ponerlas luego en
práctica. Lo más importante es mantenerse atento a lo que otros hacen bien y
luego descubrir cómo lo hacen y cuales son sus estrategias. En eso consiste el
modelado.
1.9 LA FISIOLOGÍA: EL CAMINO REAL DE LA EXCELENCIA.
La fisiología es la herramienta más poderosa de que disponemos para
modificar al instante nuestros estados, para producir instantáneamente
resultados dinámicos.
Una de las maneras de situarse en un estado susceptible de favorecer
cualquier desenlace que uno desee, consiste en comportarse como si ya estuviera
uno en él. La eficacia de actuar como si es total cuando sitúa uno su propia
fisiología como si estuviese ya en condiciones de máximo rendimiento.
Cuando nuestra fisiología decae, toda la energía positiva de nuestro estado
también.
Cuando la fisiología se ilumina y se intensifica, pasa lo mismo con nuestro
estado, por eso la fisiología es la palanca del cambio emocional y no se puede
experimentar una emoción sin que ello vaya acompañado del correspondiente
cambio fisiológico.
El estado puede modificarse de dos maneras:
Cambiando las representaciones internas o cambiando la fisiología, es decir
la respiración, la postura, la expresión facial, la calidad de nuestros
movimientos y asi sucesivamente.
Si usted se dice que está en posesión de sus recursos, atento y dueño de
los acontecimientos, si adopta conscientemente esa fisiología, su cuerpo le
obedecerá. Cambiando su fisiología cambia su estado.
La salud y la enfermedad, la vitalidad y la depresión son a menudo
decisiones, son lo que decidimos hacer con nuestra fisiología, aunque por lo
general no son decisiones concientes.
Lo más excitante de todo esto es que con la misma facilidad se puede crear
el resultado llamado éxtasis , es decir cambiando la fisiología en
determinados sentidos específicos.
Al fin y al cabo de qué son las emociones ? no son más que una asociación
compleja, una configuración compleja de estados fisiológicos.
Todo lo anterior equivale a una condición de dominio de los recursos
fisiológicos.
Por medio de los cambios de fisiología, se consigue que las personas hagan
cosas de las que jamás se hubieran creído capaces y ello porque tan pronto
cambian su fisiología, cambian su estado.
Cuando nos sentimos fuertes y llenos de recursos ensayamos cosas que jamás
intentaríamos estando asustados, débiles y fatigados.
Cambiando las imágenes y los diálogos en nuestra mente, o bien cambiando
nuestra postura, nuestra respiración y el tono de voz que utilizamos, estamos
en condiciones de cambiar nuestros estados y ponernos en situación de emprender
cualquier acción. Lo ideal sería cambiar ambas cosas, la fisiología y el
tono, hecho esto nos sentiremos inmediatamente en posesión de nuestros recursos
y capaces de llevar a término las acciones necesarias para producir los
resultados que deseamos.
Investigaciones y estudios sobre la fisiología se refieren a la influencia
que nuestras expresiones faciales ejercen sobre nuestro estado de ánimo y
concluyen por ejemplo que no es del todo exacto que uno sonría cuando se
encuentra bien o que suelte carcajadas si está contento. Lo cierto es que sonreír
y reír desencadenan procesos biológicos que a su vez, hacen que nos sintamos
bien, a su vez aumenta el riego sanguíneo del cerebro y se modifica el nivel de
oxígeno, junto con el umbral de estímulo de los neurotransmisores.
Pasa lo mismo con otras expresiones. Componga usted su expresión facial
según su fisiología del miedo, la de la ira, o la de la sorpresa y verá lo
que se siente.
Cuando se experimenta una emoción, la misma se refleja en su cara. Ahora se
ha descubierto que lo contrario también es verdad. Uno siente lo que muestra en
su cara.
Acerca de las interrelaciones entre mente y cuerpo, algunos predican que
basta con saber cuidar bien del cuerpo. Si éste funciona a niveles óptimos, la
mente también funcionará mejor.
Basta trabajar el nivel cenestésico, para que uno pudiera cambiar su imagen
de sí mismo, su estado y el funcionamiento general de su cuerpo.
Se ha demostrado que la condición de congruencia e incongruencia juegan un
papel importante en la fisiología.
- La incongruencia nos impide alcanzar todo lo que podríamos alcanzar, hacer
todo lo que podríamos hacer y ponernos en estado de máximo potencial.
- La congruencia es poder. Los triunfadores son quienes consiguen dedicar
todos sus recursos, mentales y físicos a la culminación de una tarea.
Desarrollar la congruencia es una clave muy importante para movilizar el
poder personal.
Cuando comunicamos estamos en eso que se llama empatía, con nuestras
palabras, con nuestra voz, con nuestra respiración y con toda nuestra
fisiología.
Cuando nuestro cuerpo y nuestras palabras armonizan, envíamos al cerebro
señales inequívocas de lo que se pretende y nuestra mente reacciona en
consecuencia.
Todos tendemos hacia los estados congruentes, pero el paso más importante
que uno puede dar es asegurarse una fisiología firme, decisiva y congruente.
Estamos en condiciones de máxima eficacia cuando las palabras cuadran y
armonizan con nuestro cuerpo.
Modelar consiste en crear posibilidades y no existe otro camino más rápido
ni más dinámico que el de la fisiología.
1.10 LA ENERGÍA: EL COMBUSTIBLE DE LA EXCELENCIA.
La base de la fisiología contempla lo que se come y bebe y como se respira.
Se dice que la energía es el combustible de la excelencia, por mucho que
cambiemos nuestras representaciones internas, si tenemos la bioquímica
estropeada o alterada, el cerebro recibirá representaciones distorsionadas.
Existen seis claves que dan acceso a una fisiología poderosa que nos
enseñarán cómo gobernar nuestro cuerpo.
Clave 1: El poder de la respiración
El fundamento de la salud es la buena circulación de la sangre, ya que éste
es el sistema que transporta el oxígeno y los nutrientes a todas las células
del cuerpo.
La respiración no sirve únicamente para oxigenar las células, sino que
así mismo controla el caudal del fluído linfático que contiene los glóbulos
blancos protectores del organismo.
Las células del cuerpo necesitan del sistema linfático, ya que sólo éste
permite drenar los importantes volúmenes de tóxinas y desechos del metabolismo
que impiden la oxigenación.
Si quiere usted gozar de una circulación sana y de unos sistemas linfáticos
e inmunatorio eficaces debe respirar profundamente y realizar los movimientos
adecuados para estimularlos.
La manera más eficaz para depurar el sistema linfático es a través de una
respiración profunda y diafragmática, ya que la misma crea como un vacío que
aspira la linfa y múltiplica la velocidad de eliminación de las toxinas.
El oxígeno es el elemento más esencial y necesario para la buena salud.
La falta de oxígeno desempeña un papel destructivo, afecta la calidad vital
de las células.
Clave 2: Comer alimentos abundantes de agua
El 80% de nuestro organismo está constituido por agua y el 70% de nuestro
planeta está cubierto por agua.
Una dieta debe contener un 70% de alimentos ricos en agua, es decir, fruta
fresca o verduras o jugos recién exprimidos.
La cantidad de agua que uno debe beber, la dicta su sed.
El organismo no se limpia inundándolo de agua, basta comer alimentos
abundantes en agua, tales como la fruta, las legumbres y las verduras.
Las personas que siguen una dieta con baja proporción de agua, tienen casi
asegurado el mal funcionamiento de su organismo.
La acumulación de productos de desecho abre el camino a las enfermedades.
Una manera de lograr que el torrente sanguíneo y el organismo se libren de
desechos y toxinas, es reducir la ingesta de alimentos que sobrecargan los
órganos encargados de la eliminación.
La otra manera consiste en suministrar agua suficiente para que el sistema
pueda diluir más fácilmente dichos productos y así eliminarlos.
Cuando la circulación sanguínea va cargada de productos de desecho, la vida
celular se desarrolla en un ambiente nada favorable, no es esa la bioquímica
sobre la cual el individuo deberá fomentar una vida emocional equilibrada.
Clave 3: La combinación eficaz de los alimentos
Ciertos alimentos no deben comerse junto con otros. La combinación de
ciertos alimentos, como la carne con patatas, el queso con el pan, el pescado
con el arroz, o la leche con cereales, son totalmente destructivos pa el sistema
interno y nos roban energía.
Los diferentes tipos de alimentos se digieren de diferentes maneras, los
alimentos ricos en almidón requieren de un medio digestivo alcalino y los
alimentos proteínicos necesitan un medio ácido. La química nos ha enseñado
que dos medios contrarios (ácido y alcalino) no pueden subsistir al mismo
tiempo ya que se neutralizan entre sí.
Los alimentos sin digerir se convierten en terreno de cultivo para las
bacterias. Las combinaciones incompatibles nos roban energía y todo lo que
produce una pérdida de energía lleva posiblemente a una enfermedad, ya que
crea un exceso de ácidos, lo cual espesa la sangre y dificulta la circulación
privando así de oxígeno al organismo.
Las proteínas y los carbohidratos no deben tomarse en la misma comida. Las
proteínas deben combinarse con la ensalada y la verdura, por ser estos
alimentos ricos en agua.
También conviene tener en cuenta que beber líquidos durante las comidas,
diluye los jugos digestivos y hace más lenta la digestión.
Clave 4: La ley del consumo controlado
A todos nos gusta comer, pero sabe usted cómo se come más ? comiendo menos.
Investigaciones médicas demuestran que la manera de asegurar la longevidad
de los animales consiste en reducirles la ración. Lo mismo sucede con nosotros,
comiendo menos, viviremos más. El deterioro fisiológico, incluyendo el
deterioro normal del sistema inmunológico se retrasa considerablemente gracias
a la restricción de la ración alimentaria.
Clave 5: El principio del consumo eficaz de frutas
La fruta es el alimento más perfecto, el que consume menos energía durante
la digestión y el que, a cambio, beneficia más al organismo.
La fruta debe comerse siempre en ayunas, ya que ésta no se digiere
primariamente en el estómago, sino en el intestino delgado. Conviene que pase
por el estómago en cuestión de minutos, al efecto de liberar sus azúcares
cuanto antes en el intestino. Pero si el estómago contiene carnes o fécula, la
fruta queda allí y se empieza a fermentar.
Así mismo los jugos deben tomarse en ayunas y se digiere con tanta rapidez
que sólo quince o veinte minutos después ya puede hacer una comida normal.
La fruta es el mejor alimento que existe para evitar las enfermedades del
corazón, debido a que contiene bioflavinas que evitan el espesamiento de la
sangre, las adherencias en las arterias y además vigorizan los capilares.
Cuando se levante y a lo largo del día, mientras pueda soportarlo, no tome
más que fruta fresca o jugos recién exprimidos. Cuanto más consiga resistir
sin otro alimento en el cuerpo, más horas tendrá el organismo para limpiarse.
Clave 6: El mito de las proteínas
Nunca se dijo mentira más grande que esa de que el ser humano necesita una
dieta fuerte en proteínas para conservar la salud y un bienestar óptimo.
El ser humano saca sus energías de la glucosa que extrae de las frutas, las
verduras y las legumbres; las proteínas no intervienen para nada en el consumo
energético al contrario el exceso de ésta; le suministra al cuerpo nitrógeno,
lo cual produce fatiga.
Uno de los subproductos de la asimilación de las proteínas es el amoníaco:
la carne contiene elevados niveles de ácido úrico y éste es uno de los
productos de desecho resultante de la actividad celular y que el organismo debe
eliminar.
Los riñones extraen el ácido úrico del torrente sanguíneo y lo envían a
la vejiga como componente de la orina.
El sabor de la carne lo da el ácido úrico de ese animal muerto que estamos
consumiendo. Además en ella; proliferan las bacterias de la putrefacción.
Son mejores los productos de las granjas ?
En algunos aspectos resultan peores.
No hay cómo beber leche para contraer alergias y taponar el sistema. El
motivo es que pocos adultos pueden metabolizar adecuadamente las proteínas que
contiene la leche de vaca. La principal de ellas es la caseína, necesaria para
el buen metabolismo del ganado vacuno, pero no le hace falta a los seres
humanos.
Cuáles son los principales efectos de la leche en el organismo ? Se
convierte en una masa espesa, irritante que se endurece en el intestino delgado
y se adhiere por todas partes, obstruyendo, lo cual dificulta en gran manera el
funcionamiento del organismo.
En cuanto al queso, no es más que leche concentrada.
Desde ya debemos empezar a consumir alimentos saludables, abundantes en agua,
para limpiar el cuerpo y dejemos de ingerir carnes y lácteos que sólo fatigan
y obstruyen el sistema y así nos levantaríamos todos los días más contentos
y despejados y dueños de nuestro organismo. Sólo es cuestión de disciplina !
para cada esfuerzo disciplinado hay una recompensa multiplicada.
CAPITULO II
LA FORMULA DEL EXITO DEFINITIVO.
2.1. PARA LIBRARSE DE LAS LIMITACIONES : QUE ES LO QUE DESEA USTED ?
Cuando la mente tiene un objetivo definido, puede enfocarse, dirigirse,
volver a enfocarse y redirigirse hasta llegar a él. En ausencia de un objetivo
definido, esa energía se despilfarra en todas direcciones.
Los objetivos que nos planteamos, influyen directamente en la capacidad para
explotar plenamente nuestros propios recursos.
Cuando conocemos el desenlace, le suministramos al cerebro una imagen clara y
así el sistema nervioso sabe cuáles de las informaciones que recibe tienen la
máxima prioridad.
El cerebro requiere de mensajes claros para actuar con eficacia.
Al fijarnos objetivos, debemos elevar nuestras aspiraciones, decidiendo lo
que uno quiere y lo que se desea obtener. Al formular los desenlaces, hay cinco
reglas que debemos seguir:
1. Describa el desenlace en estilo afirmativo: Diga lo que le gustaría ver
realizado.
2. Sea concreto: Defina su desenlace con todos los detalles de vista,
oído, tacto y olfato. Al poner todos los sentidos en la descripción de lo
que deseamos, cuanto más sensorialmente rica sea la descripción, más se le
facilitará al cerebro, la creación de lo que uno desea.
3. Prevea un procedimiento de verificación: Hay que prever lo que verá,
sentirá y oirá tanto dentro de sí mismo como en el mundo exterior cuando se
haya producido ese desenlace; de lo contrario podría suceder que éste se
presente, sin que nos demos cuenta.
4. Domine la situación: Cualquier desenlace debe ser iniciado y promovido
por nosotros, ya que no podemos esperar a que otras personas decidan cambiar
para hacernos felices.
5. Compruebe si su desenlace es ecológicamente sensato y conveniente:
Proyecte hacia el futuro las consecuencias de su objetivo actual, el desenlace
debe ser tal que le beneficie a usted y a las demás personas.
Es preciso decidir concientemente lo que uno quiere, porque eso determina lo
que uno obtendrá. Para que se produzca algún efecto en el mundo externo,
primero ha tenido que ocurrir algo en el mundo interno. Cuando se tiene una
representación interna clara de lo que uno desea, la mente y el cuerpo quedan
programados en dirección a esa meta.
Para superar nuestras limitaciones actuales, antes es preciso que ampliemos
la experiencia de nuestra mente. La vida real sigue luego el curso que le
hayamos trazado.
Existen doce fases para el establecimiento de objetivos y son las llamadas
fórmulas para el éxito definitivo:
1. Empiece por un inventario de sus sueños, de las cosas que desea
tener, hacer y compartir: es cuestión de crear las personas, los sentimientos
y los lugares que uno desearía formaran parte de su vida. Conocer el
desenlace es la primera clave para llegar a él. Otra clave para establecer
metas y objetivos es jugar. Deje vagar su mente con libertad. Escriba su lista
ahora mismo !
2. Repase la lista que acaba de escribir y calcule cuando piensa
alcanzar esos desenlaces: Conviene definir el marco temporal en que se
mueve uno, hasta un viaje de mil kilómetros ha de empezar por el primer paso.
Lo importante es tener conciencia tanto de los primeros pasos como de los
últimos.
3. Seleccione los cuatro objetivos que considere más importantes para
el año en curso: Si somos capaces de hallar razones suficientes para
hacer algo, tendremos el móvil para emprender cualquier cosa. La decisión de
hacer algo es un motivador mucho más poderoso que el propio objetivo
perseguido, pero recuerde uno puede hacer cualquier cosa, si tiene los motivos
suficientes. Los motivos son los que marcan la diferencia entre un mero
interés y la voluntad decidida de lograr algo. Para conseguir algo siempre es
mucho más importante el porqué que el cómo, ya que si el porqué tiene
fuerza suficiente, siempre habrá manera de averiguar el cómo. El que tiene
razones suficientes, puede hacer cualquier cosa en este mundo!
4. Ahora que tiene usted una relación de sus metas principales,
compárela con las cinco reglas para la definición de desenlaces: Están
expresadas en modo afirmativo ? Contienen las específicaciones sensoriales ?
Se dispone de un procedimiento de verificación ? Describa lo que sentirá
usted cuando haya obtenido el éxito. Puede responsabilizarse de todos sus
objetivos ? Son ecológicos y deseables para usted mismo y para los demás ?
Si sus metas incumplen alguna de estas condiciones, deben modificarse en
consecuencia.
5. Haga una lista de los recursos principales de que dispone: Para
construir una visión poderosa de su futuro, se debe saber con qué
herramientas se cuenta. Escriba una lista de las que tiene a su favor: los
rasgos de carácter, los amigos, los recursos financieros, la formación, el
tiempo y las energías.
6. Recuerde las épocas en que utilizó usted más hábilmente algunos
de esos recursos: Retorne a las ocasiones de su vida en que conoció un
éxito completo, bien sea en el campo profesional, en los deportes, en el
ámbito financiero, etc y describa lo que hizo para que fuese un éxito y
analice qué cualidades o recursos puso en marcha y que rasgos de la
situación le hicieron pensar que fue un éxito.
7. Describa qué clase de persona debería usted llegar a ser para
conseguir esas metas que se ha propuesto: Cuando uno carece de una
comprensión adecuada de los elementos, puede ser difícil su integración en
un conjunto coherente, escriba sobre los rasgos de carácter, las aptitudes,
las actitudes, las creencias y la disciplina que a su modo de ver debería
poseer una persona para obtener todo lo que desea.
8. Escriba, qué le impide ahora mismo alcanzar las cosas que desea:
El camino para superar las limitaciones que usted mismo ha creado pasa por
saber cuáles son. Haga un análisis minucioso de su personalidad para
averiguar qué le retiene. Todos tenemos nuestro modo de limitarnos, nuestras
estrategias de fracaso, pero si sabemos reconocerlas, podremos modificarlas
ahora mismo. Por mucho que sepamos lo que queremos, por qué lo queremos,
quién puede ayudarnos a obtenerlo y muchas cosas más, el ingrediente
decisivo para la consecución de nuestros objetivos son nuestras acciones y
para orientar nuestras acciones necesitamos un plan detallado paso a paso, ya
que las acciones se complementan y se apoyan entre sí: Hay que elaborar un
plan para el éxito.
9. Tómese tiempo para examinar cada uno de sus cuatro objetivos
principales y crear el primer borrador de un plan paso a paso para
conseguirlos: Hay que empezar por la meta y pregúntese Qué debo hacer
primero para llegar a ella ? Qué me impide tenerlo ahora mismo y en qué debo
modificarlo ? Asegúrese de que sus planes especifiquen alguna cosa por la que
pueda comenzar hoy mismo. Cuál es el camino más seguro para obtener la
excelencia ? Modelar a alguien que haya hecho ya lo que usted se propone.
10. Plantéese varios modelos: Todos los grandes triunfadores han
tenido un modelo, o un mentor, o unos maestros que le han guiado en la
dirección apropiada. Dónde están los que pueden servirle de modelo ?
Encontramos recursos en los amigos, la familia, los líderes, las
celebridades, ellos pueden servirles de modelos en su vida.
Lo que debemos hacer es suministrar señales al cerebro, formar un patrón
claro y conciso de las metas u objetivos. Las metas son como imanes que
atraen, son las que ayudan para la realización del individuo.
El cerebro se deja influir sobre todo por la repetición y por las
sensaciones intensas, de modo que si logra experimentar muchas veces su vida
tal como usted la desea, y hacerlo con sensaciones profundas e intensas, la
creencia de nuestro deseo es casi segura. Tenga siempre presente que el camino
hacia el éxito está siempre en construcción.
11. Crear el día ideal: Debemos pensar en quienes intervendrían en
él ? Two persons only Qué estaría usted haciendo ? Cómo comenzaría ?
Adonde iría ? Donde estaría ? Recuerde que todos los resultados, acciones y
realidades que experimentamos tienen su origen en las creaciones de nuestro
cerebro.
12. Diseñe el ambiente perfecto: El primer paso hacia el éxito, consiste
en rodearnos de una atmósfera que alimente nuestra creatividad y que nos
ayude a realizar todo lo que podríamos ser. Agudicemos el sentido de la
localización, deje en libertad su mente, no hay limitaciones, ponga todo lo
que quiera y piense como un rey. Su mente tiene poder para darle todo cuanto
necesita, pero sólo puede hacerlo si recibe señales claras, brillantes,
intensas y bien enfocadas.
2.2. EL PODER DE LA PRECISIÓN
Las palabras son la droga más poderosa de la humanidad. La facultad de
comunicarse con precisión es uno de los atributos de los grandes triunfadores.
Los mejores dirigentes poseen cierto genio para ir rápidamente al grano de un
cúmulo de informaciones y participar a los demás lo que habían aprendido.
Tienden a utilizar las palabras y las frases claves para comunicar sus ideas
más importante con gran exactitud.
Una de las medidas del éxito es la exactitud y la concisión con que
nuestras palabras transmiten lo que deseamos, es decir, con qué aproximación
el mapa describe el territorio.
Las palabras pueden ser muros, pero también puentes. Hay que usarlas para
unir a la gente, no para dividirla.
Para conseguir todo lo que se quiere, sólo hay que pedirlo, pero hay que
aprender a pedir con inteligencia y con precisión.
Existen cinco (5) normas para pedir con inteligencia y precisión:
1. Pida concretamente: Debe describir lo que quiere, tanto a sí
mismo, cómo a un interlocutor, lo importante es definir exactamente lo que
necesita, porqué y cuánto.
2. Pida a quién pueda ayudarle: Pedir concretamente no basta, hay que
pedir a quién posea concretamente los recursos. Hallar la persona adecuada a
quién dirigir nuestra petición nos retrotrae a la importancia de aprender a
distinguir cuando estamos acercándonos a la meta u objetivo.
3. Hay que crear un valor para el destinatario de nuestra petición:
No crea que nadie va a darle algo a cambio de nada. Averigüe primero cómo
interesar a su interlocutor.
4. Pida con fe concentrada y coherente: La mejor garantía del fracaso
es un mensaje cargado de ambivalencia. Cuando pida, hágalo con absoluta
convicción, exprésela en sus palabras y en su fisiología. Sepa demostrar que
está seguro de lo que quiere, seguro de que va a triunfar y seguro de que su
proposición interesa no sólo a usted mismo sino también a quien le escucha.
5. Pedir hasta que se obtiene lo pedido: Lo cual no significa pedir
una y otra vez a la misma persona, ni pedir siempre de la misma manera. Es
preciso desarrollar una agudeza sensorial que nos revele si vamos bien
encaminados, así como la flexibilidad necesaria para cambiar.
En consecuencia, cuando usted pide, debe cambiar y adaptarse hasta obtener lo
que desea.
Cuando se estudian las vidas de los triunfadores aparece siempre la
perseverancia en pedir, en repetir los intentos de mil maneras distintas porque
ellos saben que tarde o temprano darán con alguien capaz de satisfacer sus
necesidades.
El dar las cosas por sabidas es el distintivo del comunicador perezoso y es
uno de los errores más peligrosos que uno puede cometer en el trato con los
demás.
Son múltiples los procedimientos mediante los cuales saboteamos la
comunicación verdadera, uno de ellos es cuando usamos un lenguaje descuidado y
abusivamente generalizado.
Si quiere usted dialogar con eficacia, debe estar preparado para la
aparición de la hojarasca y saber formular preguntas que permitan extraer la
mayor cantidad posible de información útil. Cuanto más se acerque a una
representación completa de la experiencia interna del interlocutor, mayores
serán las probabilidades de obtener un cambio.
Recordemos que nuestro cerebro necesita señales claras para actuar con
eficacia. La hojarasca verbal y la hojarasca mental lo embotan, el camino del
entendimiento está empedrado de informaciones concretas.
Hay otras dos maneras de dirigir las comunicaciones mediante preguntas
adecuadas:
- Uno es el enfoque del resultado. Que consiste en poner proa a dicha salida
y alejarnos del problema.
- Otro enfoque importante es dar preferencia al cómo en lugar de preguntarse
porqué .
Las preguntas de este tipo suscitan razones y explicaciones y justificaciones
y excusas, pero no se saca de ellas por lo general, ninguna información útil.
Siempre hay una pregunta concreta o una frase exacta que transformarán casi
cualquier problema en una comunicación.
2.3. LA MAGIA DE LAS RELACIONES
La relación es la capacidad para entrar en el mundo del otro, hacerle sentir
que usted le comprende, que hay un fuerte lazo de unión. Es la facultad para
saltar por completo del mapa del mundo de usted al mapa del mundo del otro. Esa
es la esencia de la comunicación afortunada.
La relación es el instrumento definitivo para producir resultados con otras
personas; donde las personas son nuestro recurso más importante.
Con las relaciones entramos en la explotación de ese recurso, no importa lo
que uno se proponga en la vida; si sabe entablar relaciones con las personas
adecuadas podrá satisfacer la demanda de ellas y ellas a su vez las de usted.
La facilidad para relacionarse es una de las cualidades más importantes que
uno pueda poseer, lo que se necesita en realidad es capacidad de relación, la
facilidad para establecer lazos humanos comunes y fuertes y para saber
comprender a otros.
El relacionarse con los demás hace que casi cualquier tarea resulte más
sencilla, fácil y agradable y siempre existe alguna otra persona que puede
ayudarle a alcanzar su objetivo más pronto, o más eficazmente, o simplificarle
el camino de un modo u otro. Para enrolar a esa persona en su causa hay que
establecer una relación, ese lazo mágico que une a los individuos y los hace
sentirse compañeros.
En toda relación, lo que uno desea, es la compañía de alguien que se
parezca a uno mismo y al mismo tiempo tenga su personalidad propia, ya que los
que se parecen tienden a apreciarse, porque el interés compartido crea la
relación.
Las dificultades en una relación derivan de sus diferencias, entonces dónde
empiezan los problemas ? Estos empiezan cuando la gente se fija en lo que
diferencia a uno de otros (el color, la cultura, las costumbres, etc), si las
diferencias son muy profundas, la discordia es probable.
La armonía, en cambio, nace de la semejanza, para pasar de la discordia a la
armonía requiere fijarse en las semejanzas y no en las diferencias. El primer
paso para la comunicación verdadera es aprender a traducir de nuestro propio
mapa del mundo al de la otra persona. Qué nos faculta para conseguirlo ? La
facilidad de relación. Cómo creamos una relación ? Lo hacemos al descubrir
cosas comunes.
La manera más corriente de armonizar con los demás consiste en intercambiar
informaciones mutuamente por medio de palabras; sin embargo, algunos estudios
han demostrado que las palabras sólo transmiten un 7 por ciento aproximadamente
de la información que se comunica, un 38 por ciento se transmite con el tono de
voz y el 55 por ciento restante de la comunicación y con mucho la mayor parte
de ella, deriva de la fisiología o lenguaje corporal.
Las expresiones faciales, los gestos, el carácter y el tipo de los
movimientos de la persona que se halla en proceso de comunicación dicen mucho
más que las meras palabras.
Si pretendiéramos crear una relación sólo mediante el contenido de nuestra
conversación, nos privaríamos de la mayor parte de los medios que permiten
comunicar elementos comunes al cerebro de otra persona. Uno de los mejores
medios para conseguir una relación consiste en reflejar o crear como un espejo,
una fisiología común de ella.
Si hasta ahora ha sabido usted crear relaciones sólo con palabras, piense en
la increíble facilidad de relación que adquirirá cuando haya aprendido a
reunir las palabras y la fisiología.
Mientras las palabras operan sobre la mente consciente del interlocutor, la
fisiología actúa sobre su inconsciente. Una vez ha ocurrido ésto, se produce
una atracción tremenda, un vínculo fuerte, tanto más eficaz por cuanto es
inconsciente, sin darse uno cuenta de nada, él vínculo ya está formado.
Cualquier aspecto de la fisiología, desde la manera de andar, hasta una
inclinación de la cabeza, es reproducible por absurdo que parezca a primera
vista; pero no es necesario reproducir todas las características de una persona
para crear una relación. Basta empezar por el tono de voz o por una simple
expresión facial para generar un grado increíble de confianza con cualquiera.
Cuando alguien refleja la fisiología de otro, no sólo llega a experimentar
el mismo estado, sino incluso las mismas experiencias internas y los mismos
pensamientos. Esto es lo que se conoce como armonización .
La armonización es una cualidad como cualquier otra, y se adquiere con la
práctica. Cuando se analiza a fondo, se reduce a dos (2) elementos claves:
- observación aguda y
- flexibilidad personal
La armonización eficaz comprende infinitas sutilezas pero todo está basado
en la detección de estrategias (los tres sistemas básicos de representación),
todos usamos estos tres sistemas, pero la mayoría tenemos preferencias bien
marcadas y acudimos a uno más a menudo, lo cual nos define primariamente como
visuales, auditivos o cenestésicos.
Cada persona es un ser único, pero una vez conocido su sistema principal de
representación, hemos dado un gran paso en el camino de entrada en su mundo.
Bastará entonces con reflejarlo. Pero recuerde que las tres modalidades
intervienen siempre, la manera más elegante de comunicar estriba en no
descuidar ninguna, aunque haciendo más hincapié en el sistema predominante de
nuestro interlocutor.
Siempre que se entabla una relación con otra persona, de una manera natural
empezamos a reflejar su fisiología, el tono, etc. Por tanto, reflejar es un
proceso natural de toda relación y lo hacemos inconscientemente.
Mientras reflejamos a otra persona, experimentamos realmente lo mismo que
ella; más imitar a otra persona no implica abandonar nuestra identidad.
Nadie es exclusivamente visual, auditivo o cenestésico, todos hemos de
procurar ser más flexible.
Los líderes más eficaces son fuertes en los tres sistemas de
representación. Tendemos a confiar en las personas que nos atraen en los tres
planos y que proporcionen, al mismo tiempo, una sensación de congruencia o
coherencia, es decir que todas las partes de su personalidad transmiten el mismo
mensaje.
Los grandes triunfadores se caracterizan por su gran habilidad para crear
relaciones.
Quien se muestre flexible y atractivo en las tres modalidades influirá sobre
un gran número de personas, sea como maestro, como hombre de negocios o como
líder mundial.
Si usted, es capaz de ver, oír y sentir, también podrá crear una relación
con quien desee, lo mismo que los grandes triunfadores.
Es imprescindible que las condiciones sean óptimas para lograr una buena
armonización, basta con la habilidad para adaptar el comportamiento propio al
del interlocutor.
Las relaciones no son estáticas, no son algo que permanece estable una vez
conseguido; son un proceso dinámico, fluído, flexible. Así como la clave para
establecer una relación duradera y armónica es la facultad de cambiar y
ajustarse a la evolución del otro, en la táctica de "ponerse a su altura
y adelantar", hay que saber cambiar de marcha con elegancia y precisión al
mismo tiempo que la otra persona.
Cuando se crea una relación con alguien, se crea un lazo casi sensible. El
adelantamiento se produce de una manera tan natural como el seguimiento. Llega a
un punto en que uno empieza a iniciar el cambio en vez de limitarse a imitar a
la otra persona, la relación se halla tan adelantada que el otro nos sigue sin
darse cuenta.
Entablar relación no quiere decir sonrisas y amabilidad, sino reacciones
ajustadas. En ocasiones tendrá que ponerse fuerte en su comunicación con otra
persona, ya que en nuestra cultura la firmeza ante un desafío es una manera de
ganarse el respeto de los demás.
Cuando tratamos de preceder a otro y nuestro oponente no nos sigue, ello
significa simplemente que la relación todavía no es bastante sólida.
Perfecciónela y vuelva a intentarlo.
La clave para establecer relaciones es la flexibilidad. La barrera más
insalvable es la creencia de que los demás tienen el mismo mapa que nosotros,
es decir que ellos ven el mundo de la misma manera de nosotros.
Los comunicadores sobresalientes rara vez caen en ese error, saben que deben
modificar su manera de expresarse, su tono, sus patrones respiratorios, sus
gestos, hasta descubrir la vía de aproximación que les permite alcanzar sus
objetivos.
Cuando uno fracasa en la comunicación con otro, solemos caer en la
tentación de pensar que nos hallamos ante un estúpido que se niega a escuchar
la voz de la razón. Pero eso virtualmente nos garantiza que no seremos
escuchados nunca. Vale más cambiar nuestras palabras y nuestra actitud hasta
que armonicen con el modelo del mundo que tiene el interlocutor. El sentido de
nuestra comunicación no es otro que la respuesta que obtenemos.
Todos estamos siempre en proceso de comunicación y de interrelación, sólo
se trata de hacer ambas cosas de la manera más eficaz, sólo necesita aprender
a entrar en el mundo de los demás.
2.4. LAS DISTINCIONES DE LA EXCELENCIA: LOS METAPROGRAMAS
Bajo la clave adecuada, uno puede decir cualquier cosa, bajo la clave
equivocada, nada vale. Acertar con la clave es lo esencial.
Hablar en público es uno de los mejores medios para comprender la asombrosa
diversidad de las relaciones humanas, se diría que cada individuo escucha en un
lenguaje mental diferente.
Si usted se dirige a alguien bajo la clave acertada, todo será posible, si
lo hace bajo una clave equivocada, nada funcionará. El mensaje más inspirador,
el pensamiento más profundo y la crítica más inteligente carecen
absolutamente de sentido sino no son comprendidos, tanto en lo intelectual como
en lo emocional, por la persona a quien se dirigen. Todo estriba en saber
encontrar la clave adecuada.
El camino para ello pasa por los llamados metaprogramas, que son las claves
de cómo procesa una persona las informaciones.
Los metaprogramas, son los programas internos que usamos para decidir a qué
prestamos atención.
Nuestro cerebro procesa la información de manera muy parecida a como la hace
un ordenador. Absorbe cantidades fantásticas de datos y los organiza en una
configuración inteligible para el ser humano. Ningún ordenador sirve de nada
sin un programa que le suministre las estructuras para realizar tareas
determinadas.
Los metaprogramas nos proporcionan la base sobre la cual decidimos si algo
nos parece interesante o aburrido, un posible beneficio o una posible amenaza.
Para comunicar con un ordenador hay que entender como funciona su programa, para
comunicarse eficazmente con una persona, uno tiene que entender sus
metaprogramas.
Los humanos tienen pautas o patrones de comportamiento, y otros patrones bajo
los cuales organizan su experiencia para crear ese comportamiento. Es
indispensable comprender esos patrones mentales para que nuestros mensajes
lleguen.
Por más que las situaciones difieran, hay una estructura permanente en
cuanto a la manera en que los individuos entienden las cosas y organizan sus
vidas.
El primer metaprograma es el que dicta hacia qué se tiende y qué se rehuye.
Todo el comportamiento humano gira alrededor del deseo de obtener placer y el
de cuidar el dolor.
Todos tendemos hacia ciertas cosas y rehuimos otras. No todo el mundo
reacciona de la misma manera frente a todos los estímulos, aunque para cada
cual existe un modo predominante, una tendencia más fuerte hacia un programa o
hacia otro.
La estrategia a utilizar depende siempre de la estrategia de la persona con
la que estamos tratando.
El segundo metaprograma establece si el marco de referencia es externo o
interno: consiste en la aprobación, la recompensa o el reconocimiento que nos
dan o nos damos cuando algo nos sale bien.
Las muestras externas le dicen a uno, que ha hecho algo bien.
Existen individuos que necesitan esta clase de estímulos para convencerse
que lo hecho ha salido bien.
Las muestras internas proceden de nuestro fuero interno, esta clase de
individuo tiene un marco interno de referencia y si él no está convencido que
lo hecho está bien, ninguna muestra externa lo convencerá.
Todos estos metaprogramas están condicionados por el contenido y el estrés.
Las preferencias y los patrones o los modelos se van elaborando con el tiempo.
Los líderes poseen un marco interno fuerte. No sería un líder si tuviera
que perder el tiempo preguntando la opinión de los demás antes de emprender
alguna acción. En los metaprogramas siempre hay un equilibrio ideal y es
cuestión de dar con él. Pocas personas funcionan bajo un extremo estricto, el
verdadero líder también ha de ser capaz de absorber eficazmente la
información del exterior, de lo contrario, no sería un líder, sino un
megalomaníaco.
Las personas orientadas externamente no suelen interpelarle a uno para
decirle lo que debe hacer y cómo debe hacerlo.
El tercer metaprograma es el que selecciona a favor de sí mismo o a favor de
los demás: Algunas personas consideran las interrelaciones humanas atendiendo a
lo que pueden sacar de ellas para sí mismos, otros prefieren ver lo que pueden
hacer por sí mismos y por los demás.
Muchas personas muy inteligentes se sienten frustradas durante toda su
carrera profesional, simplemente porque desempeñan cargos que no utilizan de
manera óptima sus cualidades inherentes. Lo que en un determinado contexto
puede ser un defecto, en otro contexto distinto se convierte en una cualidad.
De acuerdo al tipo de trabajo o de empresa, se clasifica al personal.
(aquellas que clasifican para los demás o aquellas que clasifiquen para sí).
Encontrar al hombre adecuado para cada puesto sigue siendo uno de los grandes
problemas de todas las empresas. Pero es un problema que podría solucionarse si
se supiera cómo procesan la información los candidatos al puesto.
Merece la pena observar que no todos los metaprogramas han de considerarse
por igual. Lo ideal sería desenvolvernos en la vida tal como es y no como nos
gustaría que fuese.
No se necesita un estudio muy profundo para averiguar cuáles son las
tendencias o el criterio de clasificación que aplican en un momento dado a un
individuo.
Las personas reflejan de una manera coherente y constante, cuáles son los
metaprogramas que las mueven, sólo basta observarlas un poco. Se inclinan hacia
sus interlocutores con una expresión facial de interés hacia lo que dicen, o
permanece reclinado con aire de indiferencia y pasividad ?.
Todos clasificamos para nosotros mismos en algún momento y a veces es
importante hacerlo así. La clave está, en la tendencia predominante y si los
modos de clasificación elegidos nos ponen en condiciones de producir los
resultados que deseamos.
El cuarto metaprograma de clasificación es el que distingue a los buscadores
de acuerdos de los buscadores de diferencias: existen los llamados igualadores y
los diferenciadores .
Este metaprograma determina, cómo clasifica uno la información que ha de
aprender, entender y demás cosas por el estilo.
Algunos reaccionan ante el mundo encontrando igualdades, otros encontrando
diferencias, pero todo depende de la percepción de las personas.
A los diferenciadores suele costarle más, entablar relaciones con los demás
debido a su tendencia a buscar diferencias.
Entre los igualadores se produce un sinergismo estupendo, podemos hablar al
mismo tiempo y proponer ideas que nos parecen cada vez mejores, a medida que
sintonizamos los unos con los otros, vemos lo que ven los demás, ampliamos sus
intuiciones y nos estimulamos mutuamente hasta que interviene el diferenciador,
él no ve las cosas cómo la ven los igualadores. Más a pesar de ser una
molestia y es una persona valiosa se trata de hacerlo intervenir en el momento
apropiado dentro de nuestro proceso de planificación.
Lo importante es que el sinergismo creado por los igualadores, vale más que
las eternas críticas de los diferenciadores, pero a su vez son sumamente
valiosos en un momento dado porque tienden a ver lo que no vemos los demás; su
sensibilidad crítica y analítica es importante en cualquier tipo de negocio.
Cuesta un esfuerzo tremendo y mucha paciencia convertir en igualador a un
diferenciador de toda la vida, pero uno puede ayudarle a sacar el mayor partido
posible de su propio planteamiento, al tiempo que aprende a ser menos criticón
y doctrinario.
Ese es el arte de convivir con individuos que sean diferentes de nosotros
mismos, basta con recordar que uno y otro perciben las cosas de manera diferente
y saber respetarse y apreciarse.
El quinto metaprograma se refiere a lo que hace falta para convencer de algo
a alguien: La estrategia de la persuasión consta de dos partes; primero se debe
establecer qué bloques sensoriales precisa ese alguien a fin de dejarse
convencer y segundo es preciso descubrir con qué frecuencia precisa esos
estímulos para quedar convencido.
Cuando se es jefe de una organización, la relación de confianza es lo más
valioso que puede llegar a establecer con sus colaboradores claves.
Si ellos saben que usted se preocupa por ellos, trabajarán más y mejor para
la empresa, por el contrario, si no confían en usted, no rendirán.
Para establecer esa confianza, hay que prestar atención a las diferentes
necesidades de las diferentes personas. Algunos entablan una relación y desean
preservarla, les basta saber que usted juega limpio y se preocupa por ellos para
que el vínculo sea duradero, a menos que lo traicione en algún sentido.
En las relaciones personales surge el mismo proceso y todavía con mayor
intensidad. Cuando se ha demostrado amor, vale para siempre. Con otros hay que
demostrarlo todos los días.
Conviene comprender esos metaprogramas porque dan el plan de acción para
convencer a los demás, uno sabe de antemano lo que se necesita para ello y así
no causa tanta contrariedad el que exige ser convencido todas las veces,
sabiendo que es así y que no va a cambiar su comportamiento.
El sexto metaprograma es el de las necesidades contra las posibilidades:
algunos individuos se motivan principalmente por las necesidades y no por lo que
ellos mismos desean, a otros les motiva la búsqueda de las posibilidades, lo
que deben hacer les motiva menos que lo que desean hacer.
La persona motivada por las necesidades se fija en lo conocido y seguro. La
que se motiva por las posibilidades busca lo desconocido y quiere averiguar lo
que podría ocurrir, las oportunidades que podrían surgir y los nuevos
desafíos.
En cualquier caso, interesa conocer cuales son los metaprogramas propios, de
manera que cuando busque un empleo sea capaz de elegir el que mejor se adapte a
su caracter, aunque en cada caso el resultado pretendido sea el mismo, los
medios para alcanzarlo han de ser diferentes.
El séptimo metaprograma es el estilo de trabajo del individuo: cada uno de
nosotros tiene el suyo. Algunos no son felices si no disfrutan de independencia,
necesitan ser los amos de su propio universo otros ni les cuenta trabajar en
estrecha colaboración con otras personas.
Otros funcionan mejor integrados en un grupo; su estrategia es de tipo
cooperativo y desean compartir la responsabilidad de todo lo que emprenden.
Otros tienen estrategia de proximidad, que viene a ser como un término medio
entre las otras dos, prefieren trabajar con otras personas, pero asumiendo la
responsabilidad exclusiva de lo que hacen. Quieren ser dueños de sí, pero no
aisladamente.
Cuando se habla en clave equivocada, el mensaje llega falseado. En el pasado,
muchos no nos preocupábamos de desarrollar la percepción necesaria para
identificar y calibrar las estrategias básicas que usan los demás.
Cuando no se consigue que el mensaje llegue a alguien, no es el contenido lo
que ha de cambiar, sino la forma, a través de una flexibilidad que nos permita
adaptarnos a los metaprogramas de la persona con quien tratamos de comunicarnos.
A menudo la comunicación es más eficaz cuando se combinan varios
metaprogramas, ya que los individuos diferentes tienen programas y patrones
modelos diferentes.
La diversidad de metaprogramas que uno sea capaz de percibir no tiene otros
límites que los dictados por su sensibilidad, su agudeza y su imaginación.
Una de las claves del éxito en cualquier aspecto es la capacidad para
realizar nuevas distinciones.
Los metaprogramas proporcionan las herramientas que permiten las distinciones
cruciales para decidir cómo tratar con los demás.
Algunos individuos clasifican primordialmente a partir de sus sentimientos,
mientras que otros clasifican conforme a pensamientos racionales.
El conocimiento de los metaprogramas facilita aún otra cosa: un modelo de
equilibrio. Todos seguimos una estrategia u otra en el uso de los metaprogramas:
en algunos quizás nos desviamos ligeramente a un lado u otro, en otros es
posible que vayamos dando bandazos entre posturas extremas.
Podemos elegir entre seguir los metaprogramas que nos ayudan y rechazar los
que nos estorban, lo mismo que podemos tomar la decisión de situarnos en
estados estimulantes. Lo que hace un metaprograma es decirle a nuestro cerebro
lo que debe cancelar.
Para cambiar sus metaprogramas, basta con aprender a percibir las cosas que
normalmente uno suprime, y ponerse a centrar la atención en ellos.
No cometa el error de confundirse a sí mismo con su comportamiento, ni el de
hacer lo mismo con los demás.
Si es usted alguien que tiende a rehuirlo todo, será porque ese es su
patrón de comportamiento. Si no le gusta, puede cambiarlo. Más aún, no tiene
excusa para dejar de hacerlo.
Dispone de ese poder ahora mismo. Sólo es cuestión de averiguar si tiene
usted motivos suficientes para poner en obra lo que sabe.
2.5. COMO TRATAR LAS RESISTENCIAS Y RESOLVER LOS PROBLEMAS
En el trato con los demás es inevitable una cierta medida de error y nuevo
ensayo. No cabe dirigir la conducta de los demás con la misma celeridad,
eficacia y certidumbre que los resultados propios. No obstante, una de las
claves del éxito personal consiste en aprender a acelerar ese proceso, lo cual
se consigue desarrollando las relaciones, sabiendo entender los metaprogramas,
aprendiendo a calibrar a los demás de un modo que permita tratar con ellos en
su propio idioma.
Mediante el modelado y la flexibilidad podemos crear los resultados que uno
desea.
La flexibilidad es el rasgo más común de todos los comunicadores eficaces.
Ellos aprenden a calibrar al interlocutor y luego, no dejan de modificar el
propio comportamiento (verbal o no verbal) hasta crear lo que desean.
Para comunicar bien, lo primero que hay que tener en cuenta es que hay que
tener sentido de la humildad y estar dispuesto a cambiar. La fuerza de voluntad
no sirve para comunicar, a nadie haremos entender nuestros puntos de vista por
la fuerza, sólo se puede comunicar mediante una flexibilidad perseverante,
pletórica de recursos y atenta.
No es la flexibilidad un rasgo que todo el mundo posea por naturaleza. La
mayoría de nosotros seguimos los mismos patrones de siempre, con torpe
monotonía. En muchos casos, como estamos seguros de tener razón, confiamos en
que la mera repetición acabará por abrirnos paso, a ello colaboran el amor
propio y la inercia.
El hombre que no cambia nunca sus patrones de comunicación se encuentra
también en terreno cenagoso. En cualquier sistema, la máquina con más grados
de libertad y la más flexible, es la que presenta mayor eficacia, lo mismo pasa
con las personas.
La clave consiste en plantear tantas opciones como sea posible, tratar de
abrir todas las puertas, ensayar tantos planteamientos como sea necesario para
resolver un problema. Si funcionáramos bajo un sólo programa o actuáramos a
partir de una sola estrategia, seríamos tan eficaces como un automóvil con una
sola marcha.
Muchos creen que la negociación de una disputa es algo así como un combate
de boxeo verbal. Uno martillea con sus argumentos hasta conseguir lo que quiere.
Pero es mucho más elegante y eficaz el modelo de las artes marciales
orientales, como el aikido y t'ai chi, en éstas, el objetivo no es superar una
fuerza sino reconducirla, no oponerse a la fuerza con la fuerza, sino plegarse a
la fuerza que se dirige contra nosotros y guiarla en una dirección nueva.
La resistencia no existe, sólo hay comunicadores faltos de flexibilidad, que
empujan en el instante equivocado o en la dirección equivocada. Como el maestro
de aikido, el buen comunicador, en vez de rebatir los puntos de vista de otro,
pone en juego su sensibilidad y sus recursos para detectar la formación de una
resistencia, hallar puntos de acuerdo, ponerse a la misma altura y reconducir
luego la comunicación en el sentido que él desea.
Conviene recordar que ciertas palabras y frases crean resistencias y
dificultades. Los grandes líderes y comunicadores lo saben, por lo que prestan
mucha atención a las palabras que emplean y el efecto que las mismas ejercen.
Hay palabras que suscitan reacciones negativas, una de ellas es el
"pero" tantas veces usado en una conversación. Si se emplea de una
manera equivocada y automática, puede ser una de las palabras más destructivas
de una conversación. Cuando alguien dice "eso es verdad .... pero.."
que significa ? eso significa que no es verdad, o que en todo caso es
irrelevante. Con la palabra "pero" se niega todo lo dicho antes.
Aprendamos a sustituir el "pero" por el "y" ya que se
estaría dando un juicio afirmativo, en vez de generar una resistencia y
estaríamos creando un camino para reconducir la cuestión.
No hay personas resistentes, sino sólo comunicadores inflexibles. Lo mismo
que existen frases y palabras que activan automáticamente sentimientos o
estados de resistencias, también hay maneras de comunicar que conservan el
interés y la actitud abierta de los interlocutores.
Existe un instrumento de comunicación bien poderoso, que sirve para
transmitir exactamente nuestra opinión sin comprometer la integridad en ningún
sentido y sin necesidad de discrepar con el oponente; ese insrumento se llama
"El marco de transigencia" y lo forman tres frases que usted puede
utilizar en cualquier comunicación como muestra de respeto hacia la persona con
la que se comunica, para mantener la relación con ella, para compartir lo que
usted crea cierto y para no rebatir nunca sus opiniones en modo alguno. Donde no
hay resistencia, no hay conflicto . Estas tres frases son:
Lo aprecio y.....
Lo respeto y.....
Lo admito y......
Sin importar lo que usted haya dicho, usted siempre encontrará algo que
apreciar, respetar y admitir. No se podrá pelear con usted, porque usted no
quiere pelear !
Con esto no se quiere decir que prescinda de sus propias opiniones, ni que se
convierta en una especie de medusa intelectual, pero descubrirá que alcanzar el
desenlace propuesto con más eficacia por el sistema de alinearse, primero
flexiblemente y marcar luego la dirección, en vez de pontificar con violencia.
Al abrirse a una perspectiva diferente, enriquecerá y equilibrará mejor su
propio punto de vista. Muchos consideran la discusión como un juego en el que
se pierde o se gana. Al hallar el marco de transigencia, se gana tiempo, se
aprende más y se descubre pronto adonde se quería ir a parar. Otro ejercicio
muy útil consiste en defender lo que uno cree. Le sorprenderá descubrir
cuantas perspectivas nuevas se obtienen así.
Vencer una resistencia es difícil, resulta mucho más fácil evitarla
construyendo sobre puntos de acuerdo y de relación, así la resistencia se
convierte en anuencia, en asistencia.
Existen otros métodos para resolver problemas, uno de ellos estriba en
redefinirlos : este método consiste en encontrar el camino del acuerdo y no el
de la discordia.
Otro método consiste en romper los patrones : nos colocamos en un estado de
bloqueo, durante el cual nos dedicamos a hurgar en la basura mental, cuando lo
que se debe hacer es interrumpir de algún modo el patrón, el viejo estribillo
fatigante y empezar de nuevo.
Las personas recaen en las conductas estereotipadas porque no saben
comportarse de otra manera.
La confusión es un gran medio para romper patrones o modelos de conducta.
Muchos individuos andan por ahí melancólicos y deprimidos porque creen que con
eso suscitarán el interés y la preocupación de otros, es su modo de llamar la
atención y así usan sus recursos lo mejor que saben para tratar de cambiar su
estado. Ahora es evidente que todos necesitamos, a veces, un amigo, alguien con
quien hablar. Hay situaciones de tristeza y dolor verdaderos que exigen un oído
sensible y comprensivo, entonces el verdadero objetivo debe ser en mostrar a los
afectados como cambiar esos patrones y la posibilidad de cambiar su
comportamiento.
Cuando uno se ve acabado, a merced del primero que quiera darle un golpe,
así es como se conduce. Si por el contrario se considera dueño de la
situación y cree que puede cambiar sus patrones, entonces puede .
La interrupción de patrones también es valiosa en los negocios, puede ser
de especial utilidad en la política y aplicación en la vida cotidiana.
El humor es uno de los mejores interruptores de patrones, es difícil reírse
y estar enfadado en mucho tiempo.
En este tema hay dos ideas principales y las dos contradicen lo que desde
siempre nos han venido enseñando.
La primera: que convence más la transigencia que la conquista. Vivimos en
una sociedad partidaria de la competencia y que gusta de trazar una línea entre
vencedores y perdedores, como si tal hubiera de ser el resultado de toda
interacción.
Cuando uno considera a otro como un competidor, como alguien a quien vencer,
se sitúa de entrada en una postura de oposición.
Hay que edificar sobre los puntos comunes, y no sobre los conflictivos, es
necesario ponerse a la altura y dirigir en vez de querer vencer la resistencia
mediante la violencia. Podemos cambiar nuestros patrones de comunicación por
medio de una actitud de vigilancia permanente y consciente.
La segunda idea es que nuestros patrones de comportamiento no están grabados
en nuestro cerebro con carácter indeleble. Cuando hacemos algo que no nos
gusta, basta con reconocerlo y cambiarlo, podemos ser lo que queremos ser.
El fondo común de ambas ideas es la noción de flexibilidad; cuanto más
flexible seamos, más opciones se crearán, más puertas seremos capaces de
abrir y más éxitos conoceremos.
2.6. REDEFINICIÓN DEL MARCO: EL PODER DE LA PERSPECTIVA
El significado de cualquier experiencia de la vida depende del marco en que
le situemos. Si uno cambia el marco, es decir el contexto, el significado cambia
al instante. Una de las herramientas más poderosas para el cambio personal
consiste en aprender a situar el mejor marco posible para cada experiencia. A
éste proceso se le denomina "redefinición del marco".
Muchas veces vivimos rodeados de oportunidades que nos permitirían hacer de
nuestra existencia precisamente lo que quisiéramos. Hay recursos para convertir
nuestros grandes problemas en nuestras mayores oportunidades... pero sólo si
conseguimos abandonar los patrones de percepción trillados. En el mundo no hay
nada que tenga un significado inherente. Nuestro parecer sobre las cosas y sobre
lo que hacemos en la vida, depende de nuestra percepción de ello. La mala
suerte es un punto de vista, los seres humanos son propensos a atribuir un
significado concreto a las experiencias.
Decimos que tal cosa ocurrió y que "tal" significa
"cual", cuando en realidad los posibles modos de interpretar cualquier
experiencia son infinitos. Lo habitual es enmarcar las cosas según las hayamos
percibido en el pasado. Cambiando estos patrones habituales de percepción,
muchas veces conseguiríamos inducir mayor variedad de opciones en nuestra vida.
Conviene recordar, que las percepciones son creativas, si percibimos algo como
una obligación, tal es el mensaje que enviamos a nuestro cerebro, y entonces el
cerebro produce estados que hacen de ello una realidad. Si cambiamos nuestro
marco de referencia para contemplar la misma situación desde otro punto de
vista, cambiaremos nuestra manera de reaccionar ante la vida.
Es posible modificar nuestra representación o percepción acerca de
cualquier cosa, y en el mismo instante cambian nuestros estados y
comportamientos. Esto es lo que significa la redefinición del marco.
Recuerde, que no vemos el mundo tal como es, porque las cosas pueden
interpretarse desde muchos puntos de vista. Nuestra manera de ser, nuestros
marcos de referencia, nuestros "mapas", definen el territorio.
Conviene tener en cuenta que nuestras experiencias pasadas filtren
constantemente nuestra capacidad para ver lo que realmente ocurre en el mundo, y
que las maneras de considerar o de experimentar cualquier situación son
múltiples.
La clave del éxito en la vida consiste en representarnos siempre nuestras
experiencias de manera que nos capacite para producir resultados aún mejores
para nosotros mismos y para los demás.
Hay dos tipos principales de redefinición o manera de alterar nuestra
percepción acerca de algo: la redefinición del contexto y la redefinición del
contenido.
Ambas alteran las representaciones internas y pueden eliminar dolores y
conflictos internos y así colocarnos en un estado de mayor dominio de nuestros
recursos.
La redefinición del contexto consiste en tomar una experiencia que ha
parecido mala, decepcionante o indeseable y demostrar como esa misma conducta o
la misma experiencia representa en realidad una gran ventaja en otro contexto.
La literatura infantil abunda en ejemplos de redefinición del contexto: El
patito feo sufre mucho por ser diferente, pero su fealdad resulta ser su belleza
cuando se convierte en un cisne adulto. La redefinición del contexto es un
recurso precioso en los negocios.
La redefinición del contenido estriba en tomar exactamente la misma
situación, pero cambiado lo que significa.
Otra manera de redefinir el marco consiste en modificar nuestro modo de ver,
oír o representarnos una situación. Cuando nos ha contrariado lo que alguien
nos ha dicho, podemos imaginarnos a nosotros mismos sonriendo mientras
escuchamos las mismas palabras, dichas por la misma persona pero con la voz de
nuestro cantante favorito. O podemos imaginar mentalmente la misma experiencia,
pintando al que habló rodeado de nuestro color preferido. O incluso modificar
directamente lo que se ha dicho. Al redefinir el estímulo, cambiamos el sentido
del mensaje enviado al cerebro y por tanto, los estados y comportamientos
asociados con el mismo.
En el mundo no hay nada bueno ni malo, excepto por la manera en que nos lo
representemos.
Una de las claves del éxito, consiste en hallar para cada experiencia el
marco más útil, a fin de convertirla en algo que le favorezca en vez de
perjudicarle. Usted dirige su cerebro, usted produce los resultados de su vida.
La redefinición del marco es uno de los medios más poderosos que existen para
cambiar sus opiniones acerca de una experiencia. Todo comportamiento humano es
adoptivo en un sentido u otro y tiende a satisfacer una necesidad.
En realidad, la redefinición no es más que una metáfora que designa
capacidades y posibilidades.
Son muy pocas cosas en la vida que no pueden redefinirse para mejorarlas.
Redefinir las posibilidades es algo que todos podemos hacer, basta con la
flexibilidad mental que nos mantiene atentos a lo posible y con el poder
personal para emprender la acción. Es un proceso permanente de exploración de
supuestos y hallazgo de contextos útiles.
Todo lo que pasa, encierra una lección válida. Los mejores líderes son los
que aprenden esa lección y colocan el marco más estimulante a los
acontecimientos externos. Esto es cierto para la política, los negocios, la
enseñanza y también en la vida privada.
Para cada actividad paralizante y para cada conducta contraproducente existe
una redefinición eficaz.
2.7. ANCLARSE A SI MISMO AL EXITO
Un ancla, un anclaje, puede ser algo de lo que vemos, oímos, tocamos,
olfateamos o saboreamos.
Las anclas son muy potentes porque dan acceso instantáneo a estados de gran
fuerza.
Nuestro mundo está lleno de anclajes, unos profundos y otros triviales. Uno
ve a unas personas y al instante se pone en un estado, bueno o malo, según los
sentimientos que haya asociado con ellas.
El anclaje es un modo de asegurar la permanencia de una experiencia
determinada.
Podemos cambiar nuestras representaciones internas o nuestra fisiología en
un momento para generar nuevos resultados, y esos cambios requieren un
pensamiento consciente.
Por medio del anclaje se crea un mecanismo de funcionamiento seguro, que se
dispara automáticamente para crear el estado que uno desee en cualquier
situación sin necesidad de pensarlo.
Cuando algo está anclado con eficacia suficiente, lo tiene a mano siempre
que lo necesita.
El anclaje es lo más eficaz, para canalizar constructivamente nuestras
poderosas reacciones inconscientes, de manera que estén siempre a nuestra
disposición.
A su vez es un medio para garantizar el acceso constante a nuestros mejores
recursos, es la seguridad de tener siempre lo que necesitamos.
Todos utilizamos anclajes constantemente, en realidad, es imposible dejar de
hacerlo. Todo anclaje es una asociación que se crea entre los pensamientos, las
ideas, las sensaciones o los estados y un estímulo determinado.
Vivimos en un mundo lleno de situaciones de estímulo/respuesta, de modo que
buena parte del comportamiento humano consiste en respuestas programadas
inconscientemente. Bajo condiciones de tensión muchas personas alargan el brazo
hacia el cigarrillo, alcohol o a veces, la droga; ni siquiera lo piensan, lo
hacen inconscientemente. Muchas de esas personas les gustaría cambiar su
comportamiento, pues se dan cuenta de que es inconsciente e incontrolable. La
clave estriba en tomar conciencia del proceso, de manera que, si no se recibe
ayuda de los anclajes existentes, pueden ser eliminados y sustituidos por nuevos
vínculos estímulos/respuesta que automáticamente le pongan a uno en los
estados que desean.
Cómo se crean los anclajes ? Siempre que un individuo se encuentre en un
estado de crear intensidad con fuerte solicitación simultánea del cuerpo y del
espíritu.
Si bajo estas condiciones se le proporciona de manera simultánea y regular
un determinado estímulo coincidiendo con el momento culminante de dicho estado,
se creará entre éste y el estímulo un vínculo neurológico. Más adelante,
cada vez que aparezca el estímulo se suscitará aquel estado intenso de manera
automática.
Sin embargo, no todos los anclajes son asociaciones positivas, algunas son
desagradables o algo peor.
Uno de los factores que influyen en la potencia de un anclaje, es la
intensidad del estado originario. Muchos anclajes son agradables, sin pensarlo,
todos los días, usted tiene experiencias que crean anclajes y condicionan sus
reacciones de una forma determinada.
En la mayoría de nosotros se han formado anclajes al azar. Si uno se
encuentra en un estado potente (bien sea positivo o negativo), y entra en
contacto con un estímulo determinado, hay más posibilidades de que el mismo
quede anclado.
Por otra parte, la constancia de un estímulo favorece la asociación y es,
en este sentido, una herramienta de anclaje. La audición repetida, de un
estribillo publicitario acaba por anclarlo en el sistema nervioso. Lo bueno de
todo ello es que uno puede aprender a dominar ese proceso de ese anclaje, lo
cual permite instalar anclajes positivos y desterrar los negativos.
Los estímulos pueden tener significados diferentes, en función del marco en
que sitúan. El anclaje funciona lo mismo en sentido positivo que en el
negativo.
Los líderes alcanzan su máxima eficacia cuando están en disposición de
utilizar anclajes fuertes; para concitar apoyo alrededor de ellos. Pocos
presidentes se han arropado en la bandera con tanta asiduidad como Ronald Reagan.
Esté usted de acuerdo con su política o no, es difícil no admitir su
habilidad en el uso del simbolismo político.
El anclaje no es un fenómeno limitado a las emociones y experiencias más
profundas.
Existen cuatro (4) clases de anclajes:
1- Para que el anclaje sea eficaz, el sujeto debe hallarse en estado
totalmente asociado y congruente, con intervención de todo su organismo, en el
momento en que se le suministra el estímulo a eso se le llama un estado intenso
y cuanto más intenso más fácil y más duradera será la intervención.
2- Se debe suministrar el estímulo en el momento culminante de la
experiencia: si se anticipa o retrasa la intervención, ésta se ejercerá con
plena intensidad. Para saber cuál es ese momento culminante, observe a la
persona mientras va poniéndose en su estado y fíjese en lo que hace cuando el
mismo empiece a desvanecerse.
3- El estímulo debe ser exclusivo, es decir que debe enviar al cerebro una
señal diferenciada e inconfundible: una vez tenga usted a alguien en un estado
determinado e intenso, no pretenda que el estímulo sea, digamos una mirada,
porque eso no es exclusivo y difícilmente derivará de ello una señal
específica al cerebro. Los mejores anclajes son los que combinan varios
sistemas de representación (visual, auditivo, cenestésico, etc.), así pues
anclar a un sujeto con un contacto determinado y un cierto retintín en la voz,
por lo general será más eficaz que limitarse a tocarle.
4- Para que el anclaje funcione hay que imitarlo exactamente: Ponga usted a
una persona en su estado y toque determinado punto de su espalda con una
presión concreta específica: no se obtendrá el mismo estado más tarde si se
toca en otro lugar, o con una presión distinta.
Siempre que su procedimiento de anclaje siga estas cuatro fórmulas, será
eficaz.
El anclaje pone en marcha al instante nuestros recursos más poderosos.
Si los anclajes no producen el estado que usted desea, es que ha fallado uno
de estos cuatro puntos.
Cómo anclarse uno mismo:
1- Ponga en limpio, mentalmente el resultado concreto cuyo anclaje desea
realizar, y el estado específico al que atribuye la máxima eficacia para la
consecución de dicho estado en sí mismo o en otra persona.
2- Calibre la experiencia base inicial.
3- Haga que el sujeto defina y conforme el estado deseado, induciéndolo
mediante sus patrones de comunicación verbales y no verbales.
4- Haga uso de agudeza sensorial para determinar al instante en que la
persona se encuentra en el momento culminante de su estado, y aproveche ese
estado para suministrarle el estímulo (anclaje).
5- Someta a prueba el anclaje:
a) Modificando la fisiología para romper el estado.
b) Ensayando el estímulo (anclaje) para observar si se logra el estado
deseado.
Las técnicas del anclaje permiten obtener resultados notables a la hora de
superar temores y cambiar de comportamientos.
Es digna de ver la asombrosa celeridad conque, gracias al anclaje, los
estados de los sujetos pueden pasar de la desesperación o el miedo, a la
seguridad en sí mismos. El anclaje fija un nuevo conjunto de reacciones
neurológicas.
Hay que tener presente que vivimos entre anclajes, si somos conscientes de
ellos podremos actuar para modificarlos. Pero si no es así, nos sorprenderá el
ir y venir de nuestros estados sin motivo aparente. Recordemos que los anclajes
funcionan en el plano inconsciente.
Existen varias claves para combatir los anclajes negativos.
Una de ellas consiste en activar simultáneamente otro anclaje del signo
contrario.
Cuando se activan ambas al mismo tiempo, sucede una cosa curiosa: El cerebro
conecta ambas señales al sistema nervioso. Entonces, cada vez que se accione
uno de los anclajes, se ofrecen ambas reacciones y casi siempre el cerebro elige
la más positiva.
El anclaje es esencial para el desarrollo de las relaciones internas
duraderas. Pensamos en usted y su pareja:
Con frecuencia cuando entramos en poderosos estados positivos, nos estamos
viendo o tocando mutuamente y ello en el momento culminante de dichas
experiencias. Como consecuencia de ello, las relaciones abundan en anclajes
positivos y cada vez que nos miramos se ponen en marcha esos momentos de poder,
de cariño y de felicidad. Por el contrario, cuando una relación llega al punto
en que dos personas no se soportan, tal vez ello sea debido a la existencia de
anclajes negativos.
En muchas relaciones se producen frases durante las cuales la pareja asocia
más experiencias negativas que positivas a la persona del otro.
Todos nosotros hemos tenido discusiones en las que hemos empezado a decir
cosas que no pensábamos en realidad, cuanto más habla uno, más pierde los
estribos. Ponerse uno mismo en un estado negativo antes de comunicar sus
sentimientos a una persona amada es una estrategia cuyos inconvenientes saltan a
la vista.
Otra herramienta poderosa para tratar los anclajes negativos, en crear un
anclaje positivo y fuerte con nuestros recursos. Siempre es mejor comenzar por
lo positivo que por lo negativo; así por supuesto que lo negativo resulte más
difícil de lo que nos figurábamos, tendremos el medio para salir de ese estado
con prontitud.
El ingrediente clave del éxito consiste en la capacidad de eliminar de su
entorno aquellos factores desencadenantes que tienden a suscitar en usted
estados desagradables o de desvalimiento y para instaurar estados positivos en
usted y en otros.
Cuando sepa usted cuales son sus anclajes, proceda a colapsar los negativos y
a sacar el mejor partido posible de los positivos.
CAPITULO III
EL LIDERATO : EL DESAFIÓ DE LA EXCELENCIA
3.1. JERARQUIA DE VALORES : EL CRITERIO DEFINITIVO DEL EXITO
Todo sistema completo, bien se trate de una máquina-herramienta, de un
ordenador o de un ser humano, ha de ser congruente. Sus distintas piezas han de
colaborar a un mismo fín; cada acción debe ayudar a las demás acciones para
que todo funcione.
Los valores son creencias particulares, personales, individuales, que usted
sustenta en relación con lo que le parece importante. Son la base que define
nuestras reacciones ante cualquier experiencia de la vida, son la llave maestra
que abre la caja de nuestra magia interior.
Estas instrucciones de lo que nos parece justo e injusto, bueno y malo,
lícito e ilícito, proceden primordialmente de dos fuentes:
1- El medio ambiente: Desempeña cierto papel, empezando desde la infancia.
2- El padre: Sobre todo en las familias muy tradicionales y la madre juegan
un papel del primer orden en la programación de la mayor parte de los valores
originarios. Ellos les dan dado expresión al decirle a uno constantemente lo
que debía o no debía hacer, decir y creer.
En realidad la mayor parte de nuestros valores, han sido programados por
medio de la técnica de los premios (o recompensa) y castigos.
Cuando crecimos un poco más, encontramos en el grupo de los compañeros otra
fuente de valores.
En el curso de nuestra vida, hemos creado nuevos grupos de compañeros, hemos
aceptado nuevos valores o los hemos adaptado y a su vez hemos implantado los
nuestros en otras personas.
La formación de valores no es privilegio de los héroes, en el transcurso de
nuestra vida hemos creado y orientado nuevos valores y conductas, en la vida
profesional sigue funcionando el mismo sistema de premios y castigos.
Nuestros valores también cambian, cuando cambiamos de metas o de autoimagen.
El coche que uno conduce, los lugares que frecuenta, los amigos que le rodean
y lo que uno hace, todo ello refleja su autodefinición o sea la imagen que
tiene usted de sí mismo.
Por eso, es importante descubrir cuáles son nuestros valores. La dificultad
estriba en que, para la mayoría de las personas, dichos valores son en gran
parte inconscientes.
Por esto los valores son de utilidad primordial para entender como actúan
los seres humanos.
Si conoce usted su propia jerarquía de valores, se hallará en disposición
de resolver cualquier relación o representación interna que le origine un
conflicto. No hay éxito verdadero si no se respetan los valores básicos.
En la vida no es que sea fundamental tener los mismos valores que los demás,
pero sí el saber adaptarse a otras personas, comprender cuáles son sus valores
y apoyarlos y colaborar con ellos. Ya que los valores son la herramienta de
motivación más poderosa de la que se pueda disponer. Los valores correctamente
utilizados tienen el poder supremo de cambiar nuestro comportamiento.
Dada la primacía que le concedemos, tienen un poder emocional increíble,
ningún lazo entre los individuos es más fuerte que la unión alrededor de los
valores más elevados. Y ninguna fuente de discordia es tan traumática como
provocar comportamientos que causen conflictos de valor.
Al construir jerarquías exactas, trazamos algo que nunca habíamos tenido
antes: el mejor mapa posible de lo que alguien necesita y de lo que le hará
reaccionar, por eso es absolutamente crucial llegar a construir un mapa tan
exacto como sea posible y determinar cuál es el mapa de la otra. No basta con
escuchar las palabras que usa, hay que entender lo que significan. Para ello, es
necesario preguntarnos con tanta flexibilidad e insistencia como sea necesario
para llegar a formarse una equivalencia compleja y exacta de las jerarquías de
valores.
Muy a menudo esas nociones difieren tanto que dos personas pueden no tener
nada en común aunque profesen los mismos valores, y dos personas que profesan
valores a lo mejor llegan a descubrir que en realidad desean lo mismo.
La comunidad de valores es la base para las relaciones definitivas. Si dos
personas tienen valores totalmente asociados y coincidentes, su relación podrá
durar mientras vivan; si sus valores son totalmente distintos, una relación
duradera y armoniosa resultará poco probable.
Sin embargo, son pocas las relaciones clasificables en una de estas
categorías extremas. En consecuencia, se deben hacer dos cosas:
Primero: Descubrir cuáles son los valores comunes a fin de poder establecer
con ellos un puente sobre los que son distintos.
Segundo: Tratar de promover y satisfacer los valores más importantes de la
otra persona, en la medida que nos sea posible. Esa es la base de una relación
poderosa, estimulante y duradera, bien sea en los negocios, en el aspecto
personal, o en el familiar.
Los valores trazan la línea general que define la congruencia o la
incongruencia, y que los individuos estén motivados o no. Si conoce usted sus
valores, tiene en sus manos la llave maestra, de lo contrario quizás consiga
crear un comportamiento poderoso, sea duradero o no, y conducirá al resultado
deseado o no.
En el plano personal, la detección de un procedimiento de confirmación
figura entre las operaciones más valiosas para planear metas y fijar objetivos.
Los procedimientos de confirmación son susceptibles de control y cambio, ya que
en todo caso se trata de construcciones mentales y nada más, deben estar al
servicio de nuestros fines y no suponer impedimentos.
Los valores cambian con el tiempo, a veces de un modo radical, pero más a
menudo de forma gradual e inconsciente.
De los dilemas a que se enfrentan los seres humanos, los más dolorosos son
los que afectan a su escala de valores. A veces dos valores distintos, la
libertad y el amor por ejemplo, nos empujan en direcciones opuestas.
La libertad quizás signifique poder hacer lo que uno quiera en cualquier
momento; el amor puede significar una obligación para con una sola persona.
Muchos de nosotros hemos sentido ese conflicto y no es una experiencia
agradable. En cualquier caso, es de importancia capital que conozcamos cuáles
son nuestros valores más altos, de manera que las líneas de conducta que
elijamos estén de acuerdo con ellos; de lo contrario, tendríamos que pagar
más adelante el precio emocional por no habernos atenido a lo que era más
importante en nuestra vida. Los comportamientos asociados a valores más altos
en la escala priman sobre los ligados a valores de menor entidad. No hay nada
tan desgarrador como estar sometido a la influencia de valores que empujan en
direcciones opuestas. La sensación de incongruencia que eso produce es
tremenda, y si esa incongruencia se prolonga demasiado, puede acabar destruyendo
la relación.
En el terreno personal, el conocimiento de los valores tiene efectos
similares: cuando afloran al nivel consciente nos permiten alcanzar resultados
inaúditos, podemos tocar teclas cuya existencia desconocíamos. Los valores son
sistemas de creencias que ejercen efectos globales. De manera que al
modificarlos (bien sea para eliminar conflictos o para reforzar los valores de
signo positivo), llegamos a introducir cambios profundos en toda nuestra vida.
En vez de sufrir el malestar de los conflictos, como sucedía cuando apenas los
comprendíamos, ahora podemos entender lo que sucede dentro de nosotros, o entre
nosotros y otras personas y empezar a generar nuevos resultados.
En la vida es preciso consentir cierto grado de incongruencia o incoherencia
ya que forma parte de la dualidad del ser humano. Los valores cambian y con
ellos, las personas; los únicos que no cambian son aquellos que no respiran, en
consecuencia advertir el flujo de los hechos y moverse al compás del cambio.
El primer paso para vencer los conflictos entre valores es entenderlos. La
fórmula del éxito definitivo se verifica para los valores lo mismo que para
todo lo demás. Es necesario saber lo que uno quiere: nuestros valores
primordiales y la jerarquía de los mismos; y hay que lanzarse a la acción y
desarrollar agudeza sensorial para saber hacia donde se mueve uno; y la
flexibilidad necesaria para cambiar. Si su conducta actual no armoniza con sus
valores, cambie la conducta para resolver el conflicto.
Vale la pena recordar que todos modelamos continuamente. Nuestros hijos,
nuestros amigos, nuestros empleados nos modelan de distintas maneras. Si
queremos ser modelos eficaces, lo que más importa es representar unos valores
fuertes y una conducta congruente.
Descubrir los valores de los demás es cuestión sencillamente de averiguar
lo que juzgan más importante. Sabiendo eso, usted conocerá mejor no sólo las
necesidades de ellos, sino también las suyas propias.
3.2. LAS CINCO CLAVES DE LA RIQUEZA Y DEL EXITO
Existen cinco (5) claves que sirven como indicadores en el camino hacia el
éxito. No hay nada profundo ni abstruso en ellos, pero son absolutamente
cruciales. Si llegamos a dominarlos, las posibilidades nuestras no conocerán
límites.
Si no las usamos, nos estaremos marcando límites en cuanto al límite que
podamos alcanzar.
La decisión y una mentalidad positiva sirven para empezar, pero no
representan la solución completa. En ausencia de disciplina, la decisión es el
comienzo del desengaño. La decisión acompañada de la disciplina obra
milagros.
Primera Clave: Usted debe aprender a superar la frustración
Si queremos llegar a ser todo lo que podríamos ser, hacer todo lo factible,
oír todo lo escuchable y ver todo lo que merece verse, debemos aprender a
superar la frustración, que es capaz de romper los sueños, de convertir una
actitud positiva en negativa y un estado de poder en un estado de desaliento,
como sucede demasiadas veces. Lo peor de la actitud negativa es que destruye la
autodisciplina. Si perdió a ésta, se pierden los resultados que uno deseaba.
Existe una fórmula para vencer la frustración y el estrés en dos etapas:
1: No se deje abrumar por pequeñeces y 2: no olvide que en realidad, todo es
una pequeñez.
Todos los triunfadores han llegado a saber que el éxito está oculto al otro
lado de la frustración, pero por desgracia muchos no logran saltar al otro
lado. Hay que tomarse cada revés como una realimentación de información que
sirve para aprender y hay que seguir empujando.
Segunda Clave: Usted debe aprender a superar el rechazo
El que sabe controlar su cerebro puede controlar su reacción ante un
rechazo. Incluso puede instalar un anclaje de modo que el oír la palabra
"no" le sirva de estímulo. Eso es tomar el rechazo y convertirlo en
una oportunidad, además sin rechazo no hay triunfo auténtico.
Tercera Clave: Usted debe aprender a superar la presión financiera
La presión financiera sólo la desconoce aquel que no tiene finanzas de
ninguna clase.
Superar la presión financiera quiere decir: Saber tomar y saber dar; saber
ganar y saber ahorrar. La enseñanza más grande nos dice que debemos regalar el
10% de todo cuanto ganamos. Porqué ? en primer lugar, porque cuando uno ha
sacado algo, siempre se ve obligado a devolver algo.
Otro motivo es que se crean valores para uno mismo y para los demás, pero lo
más importante: decirle al mundo y a su propio inconsciente que tiene usted
más de lo que necesita.
Lo que uno da es como una semilla que siembra !
Debemos regalar el 10% de nuestros ingresos, dedicar otro 10% a pagar las
deudas, otro 10% dedicarlo al ahorro y aprender a vivir con el 70% restante.
Cuarta Clave: Usted debe aprender a superar la vanidad
La vanidad es una de las pasiones más desastrosas.
Hemos observado cómo muchas celebridades o deportistas, después de alcanzar
cierto nivel de éxito, se quedan atascados, sin progresar más en su carrera.
Esto es debido a que caen en la autocomplacencia y entonces pierden lo que les
permitió encumbrarse desde el primer momento.
El individuo que se apoltrona, deja de trabajar, deja de crear valor
añadido, cuando se está ya demasiado satisfecho de sí mismo, es probable que
deje de progresar.
Debemos asumir cualquier experiencia y convertirla en una oportunidad para
progresar; lo contrario sería tomarlo como una invitación a la decadencia.
En cuanto al éxito, cabe considerarlo como un trampolín hacia metas más
elevadas o como una plataforma donde descansar. Pero si se tumba a descansar en
ella, lo más seguro es que no podrá quedarse allí mucho tiempo.
Debemos ocuparnos de lo que somos capaces de hacer, crear o alcanzar. Debemos
trabajar de acuerdo con un conjunto de metas dinámicas, activas, estimulantes
que nos ayuden a hacer lo que deseamos, y no lo que han hecho otros.
Una recomendación importante para evitar la autocomplacencia es mantenerse
alejado de los cursillos de comadreo. Se trata de esas sesiones en donde se pasa
revista a los hábitos de trabajo, las costumbres sexuales y la situación
económica de todo el mundo. Son como un suicidio, ya que envenenan la mente
haciendo que uno se fije en lo que hacen los demás con su vida particular y no
en lo que uno podría hacer para mejorar su propia existencia vital.
Quinta Clave: Dé siempre más de lo que espera recibir
Esta clave es quizás la más importante, porque garantiza virtualmente la
felicidad.
El arte de vivir consiste en dar, muchos no piensan más que en recibir.
El éxito de cualquier relación es que hay que dar primero y seguir dando a
continuación, sin detenerse a pedir, es preciso estar dispuesto a plantar la
semilla y esperar su crecimiento, pero para esto es necesario vigilarla,
regarla, echar abono y dispensar otros muchos cuidados y si se hace bien, al
cabo de algún tiempo recogerá sus frutos o podrá contemplar las flores.
3.3. CREACION DE TENDENCIAS: EL PODER DE LA PERSUASIÓN
Uno de los aspectos más innegables del mundo moderno es el carácter masivo
y generalizado de muchos cambios, los cambios que se producen a escala de masas.
En un mundo de persuasores, todos podemos serlo también o ser sólo uno más
de los que se dejan persuadir. Podemos dirigir nuestra vida o ser dirigidos.
La persuasión es quizás el útil definitivo del cambio. Si carece usted del
poder de persuadir no tiene nada. Comunicar lo que uno tiene que ofrecer, es lo
que importa en la vida. Es la habilidad más esencial que debemos adquirir,
sólo necesitamos de nuestro poder personal y de la facultad de persuadir.
En el mundo moderno la persuasión no es algo que se pueda escoger. Es una
realidad omnipotente.
Sabemos que los estados de donde procede el comportamiento derivan de las
representaciones internas.
En la actualidad existen los medios para cambiar las representaciones
internas de un inmenso número de personas y por tanto sus estados; de ahí los
comportamientos a escalas de masas. Mediante el uso eficaz de nuestro
conocimiento sobre los factores causales de la conducta humana y la aplicación
de la moderna tecnología en la comunicación de esas nuevas representaciones a
las masas, podemos cambiar el porvenir de nuestro mundo.
Procuremos ser conscientes de lo que ponemos en nuestra mente y asegurémonos
de que ello fomenta los resultados que deseamos.
Las herramientas del cambio están disponibles. Lo mismo que los instrumentos
de la destrucción.
Debemos aprender a utilizar nuestro cerebro de manera que sepamos elegir las
conductas y las representaciones internas que nos conviertan en una persona
mejor y así haremos del mundo, un lugar mejor donde vivir.
Cuando intenten programarle y manipularlo sabrá usted darse cuenta de ello y
podrá determinar si su propio comportamiento y los modelos que se le ofrecen,
reflejan sus verdaderos valores o no.
En el mundo actual, cada mes nace una moda nueva. Si usted es un persuasor,
se convertirá en un creador de tendencias, no en alguien que se limita a
obedecer los múltiples mensajes que recibe. La dirección en que se mueven las
cosas es tan importante como lo que ocurre en cada momento. Las direcciones
determinan los destinos, por tanto es necesario descubrir la dirección de la
corriente antes de dejarse llevar por ella y advertir que no se halla a un paso
de la catarata, en una barca pequeña y sin remos.
La tarea del persuasor consiste en abrir camino, trazar el mapa del terreno y
conducir hacia destinos mejores.
3.4. VIVIR LA EXCELENCIA: EL DESAFIO HUMANO
El poder definitivo es la capacidad para cambiar, para adaptarse, para
progresar y evolucionar. El poder definitivo no significa que vayamos a triunfar
infaliblemente, que en adelante vayamos a desconocer el fracaso. Significa sólo
que aprenderemos de cada experiencia humana y que sacaremos de todas ellas algo
positivo. Es el poder sin límites para cambiar nuestras percepciones, nuestros
actos y los resultados que creamos. Es el poder sin límites para estimar y
amar. En él se resume toda la diferencia en cuanto a la calidad de nuestra
vida.
El poder definitivo es el de quienes trabajan juntos, no el de quien se aleja
de los demás. Ese grupo para usted, podría ser su familia, o unos buenos
amigos, o unos socios, o unos colegas a quienes aprecie. El que trabaja para
otros, y no sólo para sí mismo, trabaja mejor y se esfuerza más, el que más
da, más recibe. Participar en un equipo le obliga a uno a esforzarse, a
progresar.
La presencia de otros consigue inspirar y estar en una medida inaccesible a
un solitario. Por otros hacemos cosas que no haríamos por nosotros mismos, al
mismo tiempo de los demás se aprenden cosas que dan todo su sentido a la
experiencia. El que está vivo está en un equipo, bien sea su familia, sus
negocios, su ciudad, su país o su mundo. Comparta su mundo con otros, porque
cuánto más dé, más le será dado y asegúrese de estar en un equipo a su
medida, que suponga un reto para usted. Porque es fácil perder el rumbo, es
fácil saber lo que toca hacer y, sin embargo dejar de hacerlo.
Si nos rodeamos de personas triunfadoras, activas, de mentalidad positiva,
enfocada a producir resultados, personas que nos respaldan, nos veremos
estimulados a ser más y a hacer y compartir más. Si se rodea usted de personas
que no se conformen con menos de lo máximo que sea capaz de rendir, poseerá lo
más grande que nadie pudiera regalarle.
La asociación es una herramienta poderosa. Procure rodearse de personas que
mediante la asociación, hagan de usted, un individuo mejor.
Cuando uno está metido a fondo en un equipo, el desafío de la excelencia
consiste en llegar a ser el líder.
Los líderes conocen el poder de la acumulación, el concepto de los grandes
cambios provienen de un gran número de detalles. Saben que todo cuanto dicen y
hacen, tiene la virtud de estimular y animar a otros.
El reto del liderazgo estriba en tener poder y visión suficientes para
prever con antelación lo que resultará de nuestras acciones, ya sean grandes o
pequeñas.
La felicidad y el éxito en la vida no son resultados de lo que tengamos,
sino más bien de cómo vivamos. Lo que hagamos con lo que tenemos determina en
gran medida la calidad de vida, incluso tratándose de detalles mínimos.
Al compartir una idea con otros, tenemos la oportunidad de escucharla de
nuevo y de recordarnos a nosotros mismos lo que valoramos y consideramos
importante.
El otro motivo es que produce un enriquecimiento, una alegría increíble y
casi inexplicable el ayudar a otra persona para que introduzca en su vida un
cambio realmente trascendental y positivo.
Por todo esto, actúe. Emprenda y asuma la responsabilidad. Use lo que ha
aprendido de aquí y hágalo enseguida, no sólo para usted mismo, también para
otros.
Muchos en el mundo saben lo que es correcto y lo que confiere poder y sin
embargo no obtienen los resultados que desean. No basta con hablar para recorrer
el camino; hay que echar a nadar. En eso consiste el poder sin límites; en
ponerse a hacer las cosas necesarias para producir la excelencia y que su
búsqueda de la misma sea fructífera y permanente.
Ojalá se dedique usted a luchar no sólo por los objetivos que se ha
propuesto, sino también a plantearse otros una vez alcanzados los primeros, no
sólo a ser fiel a sus sueños del pasado, sino a soñar otros más grandes
todavía; no sólo a disfrutar de su país y de sus riquezas, sino a convertirlo
en un lugar mejor para todos; y no sólo a tomar de esta vida lo que pueda, sino
a amar y vivir con generosidad.
Resumido por Amylkar D Acosta M
Bogotá, septiembre/ 90
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